Ribeira / la voz

Ni aunque el partido durase dos horas más el Boiro habría marcado gol. Las tuvo de todos los colores. Balones colgados, llegadas a línea de fondo, pases de la muerte, remates de cabeza, chuts de volea, de estrategia e incluso dejando al delantero mano a mano con el portero. En todas fue imposible. La injusticia apuntilló a los de Barraña, a los que solo la persona más optimista del mundo confía ver el año que viene en Tercera División.

El duelo, que se llevó la UD Ourense con un solitario tanto, comenzó con el Boiro mandando y arriesgando. No dudó el bloque de Luis Santiago en colocar la línea de defensa en el centro del campo. Ni las goleadas contra Compostela y Racing de Ferrol asustaron a Luis Santiago, que apostó por Fran Pena y Óscar La Magia en el centro del campo. Dos peloteros para esconderle el cuero a los ourensanos.

Funcionó la estrategia a la perfección. Atrevidos en el pase, verticales desde atrás, el Boiro volvió loco a una UD Ourense que trató de escapar de la presión a cañonazos, incapaz de imponer su fútbol físico, tosco y que se centra en su punta de lanza, un portentoso Hugo García que fue un flan en Barraña.

Aunque Mario se mostró como un mero espectador del encuentro, Pato Guillén, de vuelta por tierras barbanzanas, no tuvo que esforzarse mucho más. No fue hasta el minuto 30, cuando el uruguayo se empleó a fondo para evitar el 1-0. Fran, inmenso sobre el césped, fijó a su marca, la dejó atrás con un caño y filtró un pase medido a Carlitos. El boirense, con todo a su favor, se topó con el guardameta, que evitó su pase a Changui in extremis.

Sin olfato

Quizás se trató de la más clara de las más de diez ocasiones con las que contaron los barbanzanos para que el balón besase la red. Todas ellas malogradas. Y el fútbol, como bien dictan tradiciones y refranes, siempre suele condenar al que perdona. Fue así que una jugada trenzada entre Rubén Durán y Marquitos terminó con el primero en el pico del área. Con un quiebro de cintura encontró hueco para golpear. Su disparo, sin demasiada potencia, lo desvió la zaga. Mario, condenado, solo pudo ver como el cuero entraba manso en la red.

Con el 1-0 finalizó el primer tiempo. El guion no cambió ni un ápice en el segundo. El Boiro dominó a una UD Ourense que volvió a ser un espectador de lujo del recital local. Pero en este deporte, querido y odiado a partes iguales, son los goles los que dictan sentencia. No quiso aliarse la fortuna con el club de Barraña que, a menos de milagro, vive sus últimos compases en Tercera División. La injusticia apuntilla al Boiro.

?BOIRO: Mario, Ander, Pablo, Cardeñosa, Borja, Elier (Ube, minuto 46), Carlos Romero, Fran, Óscar, Changui y Toño (Teira, minuto 71)

UD OURENSE: Pato, Codeso, Alfredo, Viti, Vieytes, Germán, Isi (Isma, minuto 62), Presas (Luis, minuto 65), Hugo García (Joni, minuto 56), Rubén Durán y Marquitos

Goles: 0-1, minuto 42: Rubén Durán.

Colegiado: Fariña Biasi (Pontevedra). Dejó jugar. Fue Abucheado por el respetable, pero no influyó en el electrónico.

Incidencias: Campo de Barraña. Media entrada, sobre 400 espectadores. Gran número de aficionados de la UD Ourense.

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La injusticia y el UD Ourense apuntillan al Boiro