Las fuerzas del orden intensifican el control del alcohol entre menores

La Guardia Civil inspeccionó diferentes locales de Boiro durante la noche del sábado


Ribeira / La Voz

La ingesta de alcohol entre menores preocupa. No solo a familias o asociaciones. Las fuerzas del orden también se han convertido en una pieza clave para alejar a los adolescentes del botellón. Es por ello que los agentes han intensificado su batalla contra el consumo y la venta de estas sustancias a barbanzanos que no hayan cumplido los 18 años.

La última actuación la llevó a cabo este sábado en Boiro la Guardia Civil. Dos grupos, formados por una decena de agentes, recorrieron diferentes locales de ocio nocturno. Al ir acompañados de un perro que detecta drogas, hubo vecinos que creyeron que se trataba de una operación contra el narcotráfico. El objetivo, en cambio, era otro.

El primero, conocer qué establecimientos, saltándose la ley, venden cerveza, whisky, vodka u otros licores a críos. El segundo, controlar a aquellos chavales que realizan botellón en callejones céntricos de la localidad y que impiden dormir a los residentes en los edificios colindantes. Tras la actuación, los funcionarios levantaron varias actas, tanto por consumo de alcohol, como por tenencia de estupefacientes.

Aviso a navegantes

La Guardia Civil envió así un mensaje claro a los hosteleros que miran hacia otro lado cuando un menor se sienta ante su barra. Las multas para negocios reincidentes pueden llegar a los 3.000 euros, suma suficiente para que alguno medite echar el freno.

La situación, afirman las fuentes consultadas, se recrudece con la celebración de las principales fiestas comarcales. El botellón se propaga, convirtiendo el problema en insostenible. Lo ocurrido en la última Guadalupe obligó incluso a la Policía Local de Rianxo a tomar medidas.

Antonio Tubío, Maneiro, jefe del cuerpo municipal, reconoce: «Os grandes festexos convertéronse nunha iniciación ao consumo para os mozos». Es por ello que el próximo año solicitará el apoyo de la Policía Autonómica -que ya estuvo en las fiestas de San Bartolomeu de Noia- y movilizarán a un mayor número de agentes: «Buscaremos un efecto disuasorio. Cando vexamos a menores baixo os efectos do alcol, chamaremos aos seus pais. Se algúns se desentenden, serán denunciados».

Maneiro destaca que muchas familias agradecen su implicación: «A lei permite mudar as multas por traballos para a comunidade. No noso caso intentamos levar aos rapaces a limpar os botellóns e que así vexan os prexuízos que causan aos veciños». Lejos de tratarse de un caso rianxeiro o boirense, el problema se extiende por toda la zona. La falta de efectivos policiales hace que, en diversos municipios, atajar la situación sea imposible.

En Porto do Son, en las últimas Festas do Carme, se llegó a rondar el medio centenar de sanciones a adolescentes por beber en la calle. La cifra habla por si sola.

Olegario Sampedro: «A realidade é que a idade media de iniciación xa está nos 13 anos»

O pedagogo e vicepresidente da Asociación Renacer Olegario Sampedro é partidario de que se faga cumprir a lei en materia de protección aos menores. Opina tamén que a valiosa labor policial é fundamental complementala coas labores de concienciación dende a sociedade.

-¿É necesario aumentar o control policial para previr o consumo de alcohol e drogas en menores?

-Dende Renacer sempre insistimos en que se faga cumprir a lei e esta prohibe o consumo dun alcol ao que os menores de idade teñen acceso por múltiples vías. A realidade é que a idade media de iniciación no alcol xa está nos 13 anos. Mais a lei non fai os hábitos, por iso son importantes os recursos policiais, pero hai que ir máis alá e traballar a concienciación de forma paralela.

-¿Que papel debe xogar cada un?

-Debemos implicarnos todos. Xa sexamos pais, profesores, veciños, hostaleiros... Non podemos tolerar ver a un menor bebendo e non denuncialo. Tamén hai que establecer diferenzas entre, por exemplo, a cultura do viño mediterránea e os patróns actuais de consumo nos rapaces, de grandes cantidades, en xaxún e en pouco tempo, como adoita suceder no mundo anglosaxón.

-Hai algún estupefaciente que estea a destacar sobre outro?

-Nós non distinguimos entre drogas de máis ou menos perigo. Evidentemente, o cannabis non é o mesmo que a heroína, pero pode causar grandes danos. Por exemplo, o alcohol está aceptado socialmente e o alcoholismo é un dos principais problemas do país.

Una lucha sin final a la vista (Sálvora)

Controlar el consumo de alcohol en menores es una quimera. Aceptado socialmente, aunque cada vez con peor fama, los chupitos, un cubata o una cerveza no son una gran preocupación para muchas familias. El problema se es cuando ese adolescente no supera los 15 años. Como bien recuerda un agente, el crío que se vanagloria ante sus amigos por emborracharse es el que más cerca está de liarse un porro y de saltar a la cocaína poco después. La lucha no tiene un final a la vista.

 

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