«Cada vila debería ter un mercado»

En un período de bajas ventas, el Concello ribeirense potencia las ferias en las parroquias sumando Aguiño a la de Palmeira

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ribeira / la voz

Un centenar de kilómetros, los que separan la parroquia carballesa de Rus de la ribeirense de Aguiño, realizó ayer César Sande para instalar su puesto ambulante de pan y empanadas y pan en el nuevo mercadillo de Aguiño. En una época de bajas ventas, como reconocen los vendedores, todo esfuerzo es poco para dar salida a la mercancía. Por parte de la treintena de comerciantes que han decidido apostar por esta feria, se confía en que sirva para atraer clientes y dar un empuje a una actividad en horas bajas. También los vecinos han recibido de muy buen grado la iniciativa. Una compradora, Manuela Riveiro, afirmaba: «Cada vila debería ter un mercado».

De esta forma, el Concello ribeirense reafirma su apuesta por la potenciación de los mercadillos trasladándolos a las parroquias. La primera fue la de Palmeira, en agosto del 2011 y suma ahora la de Aguiño. Para la vecina de Carreira, Luisa Torres, no hay duda de que este tipo de actividades «contribúen á dinamización do pobo».

Lo cierto es que ayer sorprendía la cantidad de vendedores llegados de fuera de la comarca. Despachando fruta se encontraba Emilio, procedente de Vilagarcía, y ofreciendo legumbres y hortalizas de cosecha propia estaba Carmen Padín, residente en Vilanova de Arousa: «Vimos aquí para dar a coñecer os produtos do campo. Cada vez hai menos mercados, e hai que potencialos». Explica que antes comercializaba la mercancía a través de un almacén, «pero non me gustaba como a expoñían e decidín dar o paso e vir ás feiras».

Gran ambiente

A media mañana de ayer había un gran ambiente en la calle del mercadillo, con numerosas personas curioseando, pero también comprando. Una mujer señalaba: «Hai que vir mirar o que hai e gastar para que volvan».

A los ambulantes de la parte norte de la provincia o del otro lado de la ría se sumaron algunos de Boiro, como Francisco Javier Saavedra, quien indicó que posee un puesto en la plaza de abastos boirense.

Tampoco faltaron los comerciantes locales, como la ribeirense Ana Belén Cortiñas, quien subrayaba: «Espero que funcione, porque en los mercadillos hay pocas ventas».

Por lo que se desprendía de vendedores y vecinos, hay grandes esperanzas puestas en la nueva propuesta.

Ribeira y Noia concentran las citas de referencia

a. g. varela

Diez de los once municipios tienen mercadillos, aunque dos son las citas de referencia a las que acuden mayor número de vendedores y gente: Ribeira y Noia. Aunque los comerciantes afirman que la clientela ha bajado, lo cierto que son un polo de atracción.

 

 

Boiro. El traslado de la feria a la zona de Avellaneda ha desatado una auténtica tormenta en Boiro. Muchos vendedores han dejado de acudir porque dicen que hay pocos compradores.

 

 

Muros. La instalación del mercadillo en la fachada marítima, solicitado por los titulares de los puestos ambulantes, suscitó el malestar de los comerciantes emplazados en el casco histórico, porque significaba alejar el flujo de vecinos. La disconformidad con la medida persiste. Tiene lugar los martes y los viernes.

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