Las talas masivas se llevan por delante carballos centenarios en la comarca

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

BOIRO

MARCOS CREO

Cada vez más voces alertan de la existencia de un proceso de desforestación

20 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Las talas que desde hace unos meses se efectúan en la comarca están provocando diversos tipos de reacciones encontradas y, por lo que parece, también están siendo aprovechadas por los más desaprensivos para llevarse por delante cualquier tipo de árbol, aunque se trate de carballos centenarios. Así se ha constatado en Boiro, donde se acomete la concentración parcelaria de Cures, pero también en otras localidades de la zona.

Diversas personas, algunas vinculadas al sector forestal a colectivos preocupados por el medio ambiente o, simplemente, sensibilizadas con el patrimonio natural, han expresado su preocupación por el hecho de que, además de eucaliptos, se están talando ejemplares de especies frondosas.

Un técnico que trabaja en el sector forestal en el área de Barbanza explicaba ayer que son muchos los propietarios particulares que, cuando contratan los servicios de su empresa, piden que se corten todos los árboles de la finca: «Non queren que quede nada porque non teñen intención de preocuparse polo monte. É unha mágoa, pero é así».

Unos 35 euros por tonelada

Por su parte, el responsable de una empresa de la provincia de Pontevedra que adquiere madera en municipios de Arousa norte explicó que compra carballo, aunque subrayó que «non ten demasiada saída». Asegura que su finalidad fundamental es la de servir para leña.

En cuanto a los precios, recalcó que existen diferencias en función de la calidad y características de los ejemplares, pero comentó que el valor medio se sitúa en los 35 euros la tonelada.

Diversos profesionales consultados comentaron que son pocas las carballeiras propiamente dichas que hay en la zona e indicaron que lo que sí abundan son ejemplares de roble mezclados con otro tipo de árboles. La gran cantidad de cortas que se llevan acabo en este momento y la variedad de especies favorece, explican diversas fuentes, que puedan talarse ejemplares indiscriminadamente.

La proliferación, en todo tipo de carreteras a lo largo y ancho de la comarca, de decenas de troncos de árboles motiva que comiencen a escucharse voces de alerta sobre lo que está aconteciendo e, incluso, no falta quien hable de la existencia de un proceso de desforestación. En este sentido, alertan de las consecuencias que tendrá en el futuro la importante desaparición de arbolado que se está llevando a cabo.

Por su parte, miembros de comunidades de montes dudan de la eficacia de estas medidas a la hora de prevenir los incendios.

La Consellería de Medio Rural detectó una corta ilegal en el término boirense

Fuentes de la Consellería de Medio Rural manifestaron ayer que tienen constancia de una tala ilegal de robles en el término municipal de Boiro, concretamente en la parroquia de Cures, donde se lleva a cabo la concentración parcelaria. Sin embargo, desde la Xunta no pudieron precisar cuántos ejemplares se cortaron ni su antigüedad. Sí manifestaron que se trataba de una carballeira, aunque sin especificar el lugar en el que se encontraba. Las mismas fuentes de Medio Rural precisaron que se sancionará a los autores. En cuanto a si debe solicitarse permiso para talar robles, en el organismo autonómico subrayaron que no es necesario cuando se trata de ejemplares aislados en propiedades privadas.

La concentración parcelaria de Cespón deja sin árboles grandes superficies

La concentración parcelaria de Cures, en Boiro, marca un antes y un después en la distribución del terreno en la zona, ya que de un ingente número de fincas pequeñas propiedad de numerosos titulares se ha pasado a una drástica reducción de la cifra de parcelas, favoreciendo de esta forma su aprovechamiento. Sin embargo, algunos vecinos indican que se está registrando una importante transformación del paisaje en la parroquia.

Como ejemplo citan los cambios que ya se están operando en áreas como Enseño, donde antes el arbolado dominaba el paisaje y, ahora, cada vez pueden apreciarse mayores superficies de terreno baldío, desprovisto de masa arbórea.

Profesionales que trabajan en el sector forestal en el área barbanzana señalan que un alto número de titulares se han decantado por la realización de cortas, un proceso que ya comenzó a finales del pasado año y que continúa desarrollándose de forma muy intensa en la actualidad. Incluso, con talas al lado de algunos riachuelos.

Mientras unos cortan, otros se decantan por la protección de los robles familiares

Aunque son muchas las voces que advierten desde hace unos meses de las talas que se están llevando a cabo, propiciando incluso la desaparición de ejemplares arbóreos centenarios, tampoco faltan quienes sí están dispuestos a proteger el patrimonio forestal de su familia.

Un ejemplo de ello se encuentra en Cures. Una persona que prefiere mantenerse en el anonimato explica que al ver los terrenos resultantes de la parcelaria que se le habían asignado y comprobar que eran colindantes a los que tenía, solicitó, mediante un recurso de alzada, un cambio en la demarcación con el fin de poder conservar unos carballos que pertenecen a su familia desde hace ya varias generaciones.

Comenta que no quería que pudieran acabar convertidos en leña porque los considera ejemplares de un elevado valor.

Sin embargo, otros carballos no tuvieron la misma suerte y ahora yacen convertidos en troncos sin vida al pie de la calzada, a la espera de que sean recogidos, seguramente para servir de calefacción en algún hogar.

Documentación: el largo camino de la agrupación de terrenos forestales

El minifundismo constituye, según los expertos, uno de los principales problemas para una adecuada explotación tanto de los terrenos agrícolas como de los forestales. La realización de concentraciones parcelarias es un largo proceso que, en el caso de la comarca, acumula décadas de retraso. Uno de los ejemplos de ello es la de Cures, en Boiro.

Inicio de los trámites: desde 1999. El decreto para sacar adelante la concentración parcelaria de Cures se inició en el año 1999. En marzo del 2004 se presentaron los planos de las reparcelaciones. Sin embargo, no fue hasta junio del pasado año cuando los propietarios pudieron tomar posesión de los nuevos terrenos.

Propietarios: cerca de 10.000 parcelas. La reestructuración del terreno para conseguir que las fincas fueran más grandes afectó a 500 hectáreas de superficie repartidas en cerca de 10.000 parcelas. Según los cálculos efectuados, con la reorganización la cifra de predios ha quedado reducida a unos 1.500. En cuanto al número de afectados, son unos 2.000.

Los plazos: posesión de tierras. Los plazos establecidos por la Administración determinaban que los titulares disponían de un período de medio año para, si lo deseaban, adecuar los terrenos. Esto implica la posibilidad de realizar cortas de árboles. Un propietario explicó que el tiempo fijado expiró sin que muchas personas hubieran completado los trabajos, por lo que desde Medio Rural se amplió el plazo hasta junio.

Las causas: retirada de árboles. Por una parte, hay titulares que, conscientes de que iban a tener unas propiedades distintas debido a la reformulación, decidieron talar los árboles y vender la madera de sus parcelas. Por otra, hay dueños que tomaron posesión de sus terrenos y han optado por realizar importantes talas. Por ahora se desconoce si para plantar otro tipo de especies o, por el contrario, para dejar el terreno sin arbolado. Desde hace meses, la madera se acumula al pie de la carretera que comunica Boiro con Noia. El hecho de que en este momento se estén llevando a cabo cortas en numerosos lugares para respetar la franja de seguridad contraincendios motiva que haya una saturación de madera, especialmente pino, y que sea difícil de vender.