El día que la Pasión la hacen los niños

María Hermida
maría hermida RIBEIRA / LA VOZ

BOIRO

Los vecinos de Lampón, en la bendición de ramos.
Los vecinos de Lampón, en la bendición de ramos. d.g.

Decenas de pequeños participaron en los desfiles de un soleado Domingo de Ramos

30 mar 2015 . Actualizado a las 05:05 h.

Tienen tablets, ordenadores y videojuegos... Pero a muchos niños les siguen encantando las tradiciones, continúan disfrutando con las costumbres que les inculcaron sus padres y abuelos. Esta circunstancia se evidenció ayer a lo largo y ancho de la comarca con la procesión del Domingo de Ramos. Decenas de pequeños se sumaron a los desfiles. Unos llevaban las clásicas palmas, otros ramitos de oliva, algunos más iban vestidos de nazarenos y otros estrenaban atuendo para la ocasión, como es costumbre en muchos pueblos. Disfrutaron de lo lindo con las borriquitas y corderos que salieron en las comitivas religiosas. Y se demostró que el arranque de la Semana Santa es de los niños.

En A Pobra tuvo lugar dos de las clásicas citas. Desde las iglesias de O Castelo y O Caramiñal salieron sendas procesiones con la borriquita como protagonista. Antes de que los desfiles estuviesen en marcha, los niños no dejaron de subirse al animal y sacarse fotos de rigor con él. Hubo numerosos fieles, pero sobre todo destacó la presencia de pequeños. Especialmente metidos en su papel iban los críos vestidos de nazarenos, emulando la entrada de Jesús en Jerusalén a lomos de una mula.

En Noia, otro de los sitios donde el Domingo de Ramos tiene gran tradición, la procesión fue multitudinaria. La borriquita también marcó el paso rodeada de grandes palmas y montada, nuevamente, por los niños. La comitiva partió de San Martiño, pasó el por el Cantón y luego, tras recorrer un tramo del Malecón, regresó al templo.

Otra borriquita, esta de color grisáceo y montada por un crío ataviado de morado, presidió la procesión en la parroquia boirense de Lampón. Allí, antes del desfile religioso, el párroco bendijo las decenas de ramos que portaban los vecinos.

En Boiro, como ocurrió los últimos años, el animal que salió en procesión fue un blanquísimo cordero. Se recorrió el Camiño Real y hubo misa de campaña.

Y, en Muros, también tuvo lugar la tradicional bendición de los olivos y las palmas. Se celebró en la capilla de San Roque y luego se fue hasta la iglesia para celebrar la misa. Con estas procesiones, y algunas otras que vivió la comarca, se dio por iniciada una semana de Pasión que, de momento, se presenta soleada.