La cofradía pobrense muestrea sus concesiones para valorar el impacto del agua dulce en el marisco

La Voz RIBEIRA / LA VOZ

A POBRA DO CARAMIÑAL

CARMELA QUEIJEIRO

También se han iniciado los trabajos de labrado de O Areal

24 ene 2023 . Actualizado a las 08:18 h.

Este invierno está siendo especialmente duro para el sector marisquero porque las precipitaciones que en las últimas semanas han regado con intensidad la comarca han provocado una caída de la salinidad del agua que puede afectar fatalmente a los bancos naturales. Por ello, cofradías como la de A Pobra realizan muestreos aprovechando la tregua que han dado las lluvias para comprobar el impacto del aporte de agua dulce en sus concesiones.

Una de las zonas que más preocupa es la de Raposiños, pues por su proximidad al río es la que más sufre las riadas. Hasta ahora, no se ha detectado un exceso de mortandad en los arenales gestionados por el pósito pobrense, pero está por ver si los últimos episodios de lluvias han tenido consecuencias: «Hai bastantes días que non imos a Raposiños, ata agora non se veu moita mortaldade, pero non sabemos como está agora», explicaba el patrón mayor pobrense, Enrique Maceiras. En cuestión de dos o tres días tendrán los resultados de la bióloga para hacerse una composición de lugar de cuál es la situación del bivalvo.

Los muestreos son una práctica habitual en el pósito para llevar un control de los bancos marisqueros, pero ahora preocupa especialmente saber cómo puede afectar la caída de la salinidad al recurso.

Por otro lado, la cofradía también ha puesto en marcha las labores de labrado de sus concesiones, una actuación que tiene como objetivo favorecer la fijación del bivalvo y que se realiza aprovechando la bajamar: «Ten que haber unha marea boa para poder traballar». La zona en la que se está actuando es la de O Areal, a la que estos días darán descanso, mientras los mariscadores se desplazan a otras concesiones a faenar.