Cuatro décadas de Amanitas en A Pobra

M. X. B.

A POBRA DO CARAMIÑAL

El establecimiento capitaneado por O Ruso celebró su redondo aniversario con una fiesta

13 oct 2022 . Actualizado a las 19:04 h.

Hay locales hosteleros que forman parte de la historia de las localidades en las que se ubican. El Amanitas de A Pobra es un buen ejemplo. Durante sus cuatro décadas de trayectoria ha visto desfilar a varias generaciones de vecinos, convirtiéndose también en testigo de los cambios que ha ido experimentando el sector. Empezó, de hecho, como local de movida para ir luego sumando clientela en los horarios de los cafés y los vermús. Uno de sus puntos fuertes fue tener siempre un horario amplio de apertura y el otro, contar José Francisco Rivas, conocido como O Ruso, propietario del establecimiento, y su mujer, Charo Núñez, quien le presta su apoyo de forma incondicional.

Como 40 años de éxitos no se celebran todos los días, la pareja, con la ayuda de sus hijas, Sara y Tamara, y de los camareros, Alberto y Juan, montó el miércoles una gran fiesta. Consistió en una sesión vermú que, a través de la música seleccionada por un pinchadiscos, trasladó a los presentes a la época en la que el Amanitas abrió sus puertas.

Mientras rememoraban los temas que más sonaron en las décadas de los 80 y los 90, los asistentes tuvieron la oportunidad de viajar también a aquellos tiempos a través de una veintena de fotografías colgadas en el interior del establecimiento. La exposición, que muestra los pequeños cambios que experimentó el local y la gran transformación de sus clientes asiduos, permanecerá un tiempo a disposición de la clientela.

Cartel original

Al igual que la muestra fotográfica, también llamó especialmente la atención de los asistentes a la fiesta el cartel con el nombre situado a las puertas del negocio. Se trata de la plancha original, restaurada en piedra por el artista local Manuel Teira, que durante los últimos años había permanecido oculta por una lámina de metal. El creador estuvo trabajando en la obra y el resultado fue aplaudido por todos los presentes.

La larga sesión vermú concluyó con el consabido Cumpleaños feliz que todos entonaron alrededor de una gran tarta con forma de número 40. La celebración de este especial aniversario continuó después, pero en privado, con una comida para la familia y la plantilla del Amanitas.