Ribeira arropó a su Policía Nacional en la fiesta de los Santos Ángeles Custodios
BARBANZA
El comisario alertó de reincidentes que acumulan más de 45 detenciones
03 oct 2026 . Actualizado a las 19:59 h.Los delincuentes habituales, el trapicheo y los pequeños robos contra el patrimonio ocupan buena parte del trabajo diario de la Policía Nacional en Ribeira. El jefe de la comisaría, Diego Amaya, puso este viernes algunas cifras y ejemplos a esa realidad durante la celebración de los Santos Ángeles Custodios: dos de los autores de las oleadas de robos registradas a comienzos de año acumulaban 45 detenciones cada uno. Ambos, explicó, tenían problemas de adicción a las drogas y sus períodos de actividad coincidían con sus salidas de prisión: «En cuanto fueron detenidos a mediados de febrero e ingresaron de nuevo en la cárcel, los robos cesaron», resumió ante autoridades, agentes y familiares reunidos en la casa del mar.
En su sexto discurso como jefe de la comisaría, hizo balance de un año intenso. Recordó que en los últimos doce meses fueron desarticulados cuatro puntos de venta de droga: uno en octubre del 2025 en el barrio de San Martín, otro en la calle La Habana y otros dos recientemente en Palmeira, estos últimos en una operación conjunta con la Guardia Civil. Los principales investigados, señaló, siguen en prisión. También aludió al operativo desarrollado en agosto en O Conchido, en A Pobra, contra Os Fanchos, al que la comisaría aportó información y medios y que permitió a la Udyco Central intervenir casi 1.500 kilos de cocaína.
Citó la intervención del 31 de enero, cuando un conocido delincuente se saltó un control, trató de atropellar a un agente y embistió el vehículo policial. Cuatro policías tuvieron que ser atendidos en el hospital y causaron baja de larga duración; uno de ellos todavía no pudo reincorporarse. «No nos cabe otra cosa que lidiar con la condición humana», dijo tras señalar que todos los delitos leves contra la vida registrados en los últimos doce meses fueron esclarecidos y sus autores puestos a disposición judicial.
Tres condecorados
Tres agentes recibieron durante el acto la Cruz al Mérito Policial con distintivo blanco: Belén Novo Varela, Abraham Ruedas Rodríguez y Pablo García Fernández. Amaya destacó que Novo en los primeros meses del año causó tres bajas a consecuencia de las lesiones sufridas en distintas intervenciones, una de ellas fuera de servicio, cuando acudió en ayuda de los vigilantes de seguridad de un centro comercial de Santiago y fue agredida. De Ruedas dijo que es un «policía de raza» y destacó su experiencia en las radiopatrullas, mientras dio la bienvenida a García Fernández, recién llegado a Ribeira procedente de Madrid.
La comisaría reservó también un reconocimiento para la Unidad Pastoral de Ribeira, distinguida por su apoyo a la Policía Nacional y su compromiso con la ciudadanía. El jefe policial entregó una placa al párroco Alfonso Mera Nogueiras.
La alcaldesa, María Sampedro, reivindicó por su parte la importancia de una policía próxima y agradeció un trabajo durante todo el año «que muchas veces no se ve, que no sale en los titulares», al tiempo que reclamó un aumento del catálogo de puestos y la creación de brigadas específicas ante retos como la ciberdelincuencia en el municipio.
La jornada había comenzado con un oficio religioso y concluyó con el homenaje a los policías fallecidos en acto de servicio, la interpretación del himno nacional y el posterior encuentro de agentes, autoridades, jubilados y familiares en la comisaría.
Entre las autoridades estuvieron los alcaldes José Ramón Romero, de Boiro; José Carlos Vidal, de A Pobra; y Luis Oujo, de O Porto do Son, el senador Manuel Ruiz, el capitán de la Guardia Civil de Noia, Jorge Rodríguez; y el jefe de la Policía Local ribeirense, José Manuel Bretal.