La hija de la inquiokupa de Xohana Torres acusa a los vecinos de tomarse la justicia por su mano
BARBANZA
Desmiente el abandono del perro y denuncia agresiones físicas, allanamiento y el corte de suministros por parte de los residentes
03 oct 2026 . Actualizado a las 20:04 h.Continúa el conflicto vecinal de la calle Xohana Torres, en Ribeira. Tras las denuncias de la comunidad contra una vecina por convertir un piso en un «estercolero», la hija de la vecina señalada como causante de la problemática ha querido dar su versión y desmentir algunas acusaciones. Matiza que su madre no es okupa, sino que tiene un contrato de alquiler, pero que dejó de pagar hace tiempo por falta de recursos, lo que la convierte, en todo caso, en morosa o inquiokupa.
La mujer reconoce que el inmueble fue un narcopiso a raíz de que una expareja de su madre se mudara allí, pero asegura que esa persona lleva dos años fuera y el problema de las drogas está erradicado. Además, arremete contra los vecinos: «Al no pagar, les da rabia y nos quieren echar al costo que sea, pero no pueden tomarse la justicia por su mano, para eso están los juzgados».
Respecto a la perra que reside en el piso junto a la inquilina, niega su abandono durante la marcha temporal de su madre: «Yo iba todos los días a sacarla, darle de comer y cuidarla, así que abandonada no estaba». Explica que si el animal estuvo suelto por el edificio fue porque los residentes lo dejaron salir. De hecho, ya ha interpuesto varias denuncias por esta razón contra un vecino en concreto. El cómo detrás de esos hechos que denuncia también lo explica la ribeirense: «La puerta está destrozada porque un vecino me la taladró y allanó la vivienda, incluso poniéndome un candado». Pero no es lo único de lo que acusa a los residentes: «La comunidad nos cortó los suministros de agua y luz, cosa que también es ilegal».
La escalada de tensión acabó recientemente con la inquilina en tratamiento psiquiátrico tras sufrir, según su hija, una agresión con una puerta del edificio por parte de un vecino que le supuso seis puntos de sutura, lo que motivó alguno de los hechos que denunciaban los residentes del edificio esta semana como las amenazas o los actos insalubres. La mujer confirma que ya ha presentado varias denuncias ante las fuerzas de seguridad y que lo volverá a hacer de persistir los vecinos en esta actitud contra su madre y contra ella.