Turistas buscan su refugio climático en las nuevas urbanizaciones de Barbanza: «Llevamos más de cien llamadas para comprar pisos aquí»

Ana Lorenzo / A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

En la zona de A Virxe do Monte de A Pobra se levantarán tres bloques con 96 pisos que han despertado el interés de un gran número de turistas
En la zona de A Virxe do Monte de A Pobra se levantarán tres bloques con 96 pisos que han despertado el interés de un gran número de turistas CARMELA QUEIJEIRO

Promotores e inmobiliarias recibieron este verano un aluvión de llamadas interesándose por comprar una segunda residencia en la comarca

02 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El verano más cálido que se recuerda en España también ha servido para que muchos visitantes hayan puesto el ojo en la comarca con el objetivo de tener aquí su particular refugio climático en el que poder descansar cuando el termómetro se dispara en otras regiones. Promotores e inmobiliarias confirman que la situación este año ha sido totalmente excepcional y «ha habido más trabajo que nunca», porque cada vez hay más turistas interesados en contar en Barbanza con una segunda residencia.

«Llevamos más de cien llamadas para comprar pisos aquí», explican desde la promotora que está gestionando la urbanización Virxe do Monte de A Pobra, que tiene previsto levantar tres bloques con 96 viviendas en una gran finca situada en las inmediaciones del pazo de O Couto y la iglesia de O Castelo. Aunque hay vecinos del municipio interesados en adquirir, la gran mayoría son forasteros de Madrid, el norte de España y el Mediterráneo. «Lo que más les gusta de esta zona es la tranquilidad, poder tener vistas al mar y la temperatura», explican desde la comercializadora, donde también apuntan que todavía están diseñando el proyecto de construcción y no manejan plazos cerrados.

 

El bloque que sí comenzará a edificarse en breve será el que el grupo Montebalito levantará en la zona de Os Areos de A Pobra, una promoción de 11 viviendas que también ha despertado el interés de potenciales propietarios. El profesional Diego Pardavila reconoce que ya hay algunos contratos cerrados, y que otros están pendientes porque «la gente quiere verlos finalizados. Lo que hemos constatado es que los clientes son exigentes, quieren vistas al mar o mejorar la memoria de calidades, aún a sabiendas de que el producto será más caro».

 De otras zonas vacacionales

De hecho, según su experiencia de este verano, los nuevos compradores tienen bastante poder adquisitivo. «La mayoría proceden de otras zonas vacacionales como el Mediterráneo o el sureste peninsular que son más caras, y aquí aún pueden asumir los precios que hay en Barbanza. En resumen, son gente que busca en Galicia su refugio climático, tiene posibilidades y no le importa pagar un poco más para mejorar el producto», señala el gerente de Pardavila Consultores Inmobiliarios.

Y hablando de subida de precios, la inflación que también afecta al sector de la construcción, ha llevado a elevar los costes de algunas promociones en marcha. Así lo explica Alberto Pérez, que está a punto de cerrar la venta de las nueve viviendas que ya están en construcción en la zona palmeirense de A Lagoíña. «Este verano ha habido mucho más interés por comprar que el año pasado, y son todas segundas residencias de gente de Galicia», señala el promotor, que espera tener finalizada la obra en tres años.

Antes de que acabe este 2026 también, «y si la burocracia lo permite», el boirense Óscar España quiere comenzar la construcción de un edificio de 30 viviendas en la zona de Cimadevila. La promoción —bautizada como Carrofeito— ya lleva tiempo anunciándose y han sido muchos «tanto vecinos como turistas» los que se han interesado por convertirse en futuros propietarios, aún a sabiendas de que «los precios en la construcción no paran de subir».

También en Ribeira sigue el movimiento inmobiliario, y ya se está tramitando la licencia para demoler el inmueble que en su día albergó la marisquería García en la calle Diego Delicado y levantar un edificio de viviendas con bajo comercial. Unos vecinos de la ciudad que residen en Estados Unidos están detrás del proyecto para dar una nueva vida a esta histórica construcción.