Las joyas tienen un valor sentimental, ornamental, social, simbólico
27 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La trama del drama musical de Richard Wagner gira en torno a un anillo mágico forjado con el oro robado a las ninfas del Rin y que otorga a su poseedor un poder absoluto y a la vez una maldición. La señora María pensó estos días en las penurias de los trabajadores de las minas de Zambia, (país donde el 60 % de los habitantes viven por debajo del umbral de la pobreza) para sacarle a las entrañas de la tierra las preciosas esmeraldas que bellamente talladas y engarzadas acabarán en un anillo o collar, metidos en una caja fuerte de alguien de nuestro primer mundo, ella deseó que sobre algunas de estas joyas cayese también una maldición.
Las joyas tienen un valor sentimental, ornamental, social, simbólico (recordemos el símbolo papal del anillo del pescador). También sirven para dar prestigio, o son una manera de ocultación de la riqueza. La señora María tenía muchas joyas de hermosa bisutería, hechas por ella misma con abalorios de vidrio y metal comprados en una tienda a tal efecto. Sabía que esas joyas no tendrían ninguna maldición para nadie, y acaso fueron una buena ocasión para hacer regalos a sus amigas.
La señora María conocía a un arqueólogo que halló un precioso anillo, de la época romana, en la criba del material de la cuadrícula de una excavación y lo primero que hizo fue ponérselo a su esposa en el dedo para ver cómo lucía, quizá queriendo emular la foto de Sofía, la esposa del arqueólogo Schliemann, posando con las joyas del Tesoro de Príamo; también recordó la perla del evangelio, donde un mercader que busca perlas finas, al encontrar una de gran valor, vende todo lo que posee para adquirirla, esta parábola es de gran belleza literaria y teológica. El anillo hallado en aquella excavación fue depositado en el museo de Pontevedra, donde se puede ver.
La señora María miró de nuevo sus pulseras y collares que tanto le gustaba combinarlos con su ropa ahora en verano. Pero había una joya, de gran valor sentimental para ella, la cual no se atrevía a lucirla demasiado por miedo a perderla, se trataba de una cruz y una cadena de oro heredadas de su madre, además sabía de alguna amiga suya mayor a la que le habían tirado del cuello para robarle una gargantilla de oro.
Recuerdo una preciosa película titulada Diamante de sangre. Les recomiendo que la vean.