El Real Club Náutico de Portosín y el Liceo Marítimo de Bouzas organizan conjuntamente el Desafío Rías Baixas NB21
20 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La ría de Muros-Noia dará cabida los días 30 y 31 de mayo a una cita deportiva de nueva creación que además supone la recuperación del campeonato gallego de vela de solitarios. El Desafío Rías Baixas NB21 se dio a conocer este martes en la sede del Real Club Náutico de Portosín, organizador de la prueba junto con el Liceo Marítimo de Bouzas.
El Desafío Rías Baixas NB21 plantea un trazado costero de ida y vuelta entre la ría de Vigo y la de Muros-Noia en dos jornadas y con un recorrido total de cerca de cien millas náuticas. La regata está destinada a la clase crucero y la participación está reservada para solitarios A1 (con un tripulante) y para los A2 y A3 (con dos y tres tripulantes). Además, la prueba en solitario será campeonato gallego, por decisión de la Real Federación Gallega de Vela, cuyo presidente, Manuel Villaverde, estuvo en la presentación.
Un reto
La cita supone un nuevo reto para los amantes de la vela y ha generado ya expectación en el mundillo. El presidente del Náutico de Portosín, José Codesido, se mostró orgulloso por abanderar el nacimiento de esta nueva competición: «No es solo una nueva regata, es recuperar un espíritu. Muchos de nosotros hemos aprendido que la verdadera navegación comienza cuando desaparece la costa cómoda y aparece el respeto al mar».
En una idea similar incidió el dirigente del Liceo Marítimo de Bouzas, Miguel Pereira: «Para nosotros las tripulaciones reducidas en los barcos son la esencia. Estoy convencido de que la regata será todo un éxito y que disfrutaremos del gran paisaje que la recorre».
También intervino en la presentación el concejal sonense de Deportes, Carlos Lorenzo, que agradeció a los clubes y a la federación la organización del Desafío Rías Baixas NB21: «Es un placer que esta regata recupere para nuestra ría y para Galicia el campeonato de solitarios».
La competición pondrá en juego dos trofeos: el Vepersa, a las primeras embarcaciones que en tiempo real crucen la línea imaginaria entre el faro de Camouco y Ons y entre Picamillo y tierra; y el trofeo Juan Piñeiro, para el velero que registre el mejor tiempo sumadas ambas jornadas.