Cartelle, Nécora de Ouro

Emilio Sanmamed
Emilio Sanmamed LIJA Y TERCIOPELO

BARBANZA

Jesús Cartelle dirige la Unidad de Conductas Adictivas de Ribeira
Jesús Cartelle dirige la Unidad de Conductas Adictivas de Ribeira MARCOS CREO

Hubo una palabra que resonó en el auditorio con especial vuelo, cuando dijo «integración»

14 may 2026 . Actualizado a las 19:17 h.

El viernes acudí a los premios Nécora de Ouro en Vilagarcía, que alcanzaron su 23.º edición, y eso que en la tercera pensaban que no llegarían a la cuarta. Y aquí siguen, veinte años no son nada. Se repartieron unos premios literarios a unos chavales. El arte, la belleza y la creación son herramientas claves en la lucha contra…, diría contra las adicciones, pero podría extenderlo a todo lo que es inherentemente malo.

Me alegré mucho de ver como el doctor Jesús Cartelle recogía su Nécora de Ouro, iba armado con su cálida sonrisa y una americana que solo queda bien a corazones intrépidos como el suyo. Su discurso fue impecable. Vibró una nota de emoción en su voz cuando agradeció la compañía de su familia, y la cuerda de Stratocaster que tiene dentro trasteó a un tono solemne que alternaba con alegría; muchos colores hubo en su voz, como en los solos de Jimmy Page.

Desarrolló una metáfora preciosa sobre nosotros y «los otros», sobre cómo una sociedad está incompleta sin todas sus piezas, incluso (o especialmente), sin sus piezas más al margen. Hubo una palabra que resonó en el auditorio con especial vuelo, cuando Jesús dijo «integración» creo que a todos se nos pasó por la cabeza aquel amigo, aquel familiar al que una enfermedad mental terrible lo sacó poco a poco de la mesa, del grupo de WhatsApp, de las cenas de Navidad, de sí mismos. Jesús sonreía con la extraña mezcla de cansancio y esperanza de los médicos buenos. Una sonrisa que nos rescata desde un pedestal, una sonrisa que acompaña desde la silla de al lado. ¡Felicidades, doctor!