El juicio con jurado popular por el parricidio se celebrará la semana próxima en la Audiencia Provincial de A Coruña
10 may 2026 . Actualizado a las 16:17 h.Fueron más de siete los hachazos que, en la noche del 21 al 23 de abril del 2023, Antonio Mayo Yes, de 23 años, le asestó en la cabeza a su padre, José Manuel Mayo, que falleció en el acto. La próxima semana el joven vecino de Esteiro, en el municipio coruñés de Muros, se sentará en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de A Coruña para responder ante un jurado popular por un delito de asesinato por el que el Ministerio Fiscal solicita 23 años de cárcel y una indemnización de 90.000 euros para la madre del fallecido, la misma petición que hace la acusación particular que representa el abogado Luciano Prado del Río, y que también pide 120.000 euros de fianza.
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Según se explica en el escrito de acusación, esa noche padre e hijo se encontraban en la cocina de un piso que ambos compartían en Esteiro, aunque José Manuel Mayo solía dormir en otro que estaba situado varias plantas más arriba en el mismo edificio. En un momento dado de «forma súbita e inesperada» y con ánimo de atentar contra su progenitor, Antonio Mayo cogió un hacha y le atacó, «propinándole fuertes y repetidos golpes en la cabeza que le causaron la muerte en el acto por destrucción de órganos vitales». Según las investigaciones de los peritos, al padre le pilló por sorpresa el ataque y no pudo oponer resistencia ni solicitar ayuda.
La causa de la muerte, según el informe del forense, fue una «lesión craneal incisocontusa producida por arma blanca», ya que la víctima presentaba grandes heridas que le atravesaban el cuero cabelludo, produciendo colgajos de piel, fracturando el cráneo y provocando la pérdida de gran parte de masa cerebral. De hecho, el número de traumatismos que recibió no se ha podido precisar porque muchos se solaparon entre si, pero los forenses creen que no fueron menos de siete y la mayoría se localizaban en la parte frontoparietal, discurriendo desde la región frontal media hasta la parietal izquierda.
Minutos después de lo ocurrido, el acusado llamó al 112, diciendo que unos desconocidos habían entrado en su vivienda y habían matado a su padre. Cuando las fuerzas del orden llegaron al lugar empezaron a sospechar que esa versión que daba el único testigo no cuadraba, y finalmente acabó detenido y enviado a prisión provisional por el Juzgado de Muros donde ha permanecido hasta el momento. Durante la investigación, los agentes consiguieron localizar el arma homicida en aguas de la ría de Muros, donde la había lanzado Antonio para deshacerse de las pruebas.
Testimonio de vecinos y familiares
Durante la vista que se celebrará en A Coruña desfilarán varios vecinos y familiares del procesado y de su padre que intentarán analizar la relación entre ambos. También testificarán los agentes de la Guardia Civil que acudieron al lugar de los hechos tras recibir la llamada del 112, así como los que llevaron la investigación y recuperaron el hacha con la que se perpetró el crimen. Más de una decena de peritos también están citados en la vista, que se extenderá durante toda la semana, y en donde intentarán analizar el perfil del acusado.