Claudia Tubío, plata en la Copa del Mundo de triatlón paralímpico: «Venía con muchas ganas de empezar bien la temporada»

Francisco Brea
f. Brea RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

La rianxeira, con su medalla de plata en Samarcanda.
La rianxeira, con su medalla de plata en Samarcanda. FETRI

La rianxeira llegó a la cita desarrollada en Uzbekistán con molestias en un tobillo y tuvo un problema con su bicicleta

03 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La rianxeira Claudia Tubío añadió un nuevo éxito deportivo a su ya brillante currículo al hacerse con la medalla de plata en la Copa del Mundo de triatlón paralímpico que se disputó en Samarcanda (Uzbekistán). «Venía con muchas ganas de empezar bien la temporada después de que se cancelase la competición en Abu Dabi y ver en qué punto estaba», comenta la deportista, dado que no había tenido mucha continuidad a causa de un esguince de tobillo, con el cual acudió al nacional de duatlón en el que fue bronce.

Reconoce que el viaje hasta Samarcanda fue largo, de 10 horas con escalas, pero a su llegada pudo reconocer los circuitos y comprobar que, como estaba previsto, «hacía mucho calor, con mucha humedad». El día de la competición estaba nublado y soplaba un poco el viento, pero a la hora de la prueba ganó en intensidad.

Afectó para el sector de la natación, en el que hubo oleaje debido a la corriente. «No era lo que esperaba», reconoce una Claudia Tubío que se lanzó al agua sin neopreno «por una cuestión de prevención por el hombro», del que viene arrastrando molestias desde hace un par de años.

Contratiempos

A la hora de afrontar la parte del ciclismo también encontró dificultades porque, debido a un problema mecánico, no pudo subirse a su bicicleta. «Tuve que competir con una que me cedieron y menos mal que estaba allí el técnico de la Federación Española porque de no ser así no me podría haber puesto en la línea de salida». No iba cómoda, comenta, pero «era rápida y pude meterle tiempo a mi rival».

Quedaba la carrera a pie, en la que optó por hacerla «lo más progresiva posible, controlando para que no me apareciese la molestia en el tobillo». Por detrás le fueron ganando terreno y acabó siendo sobrepasada en la mitad del circuito, algo que esperaba porque «ella estaba muy fuerte corriendo». Aun así, le afectó un poco en el apartado psicológico aunque siguió con su estrategia de mantener el ritmo: «El objetivo era acabar». Y finalizó «contenta» en el segundo cajón del podio, sabiendo que «siempre se puede mejorar» pero sobre todo «con ganas de más».