La tradicional gala solidaria reunió a medio millar de personas y reconoció a Juan Luis Martínez, Barbantia y Luis Ángel Melón
21 abr 2026 . Actualizado a las 09:16 h.Medio millar de asistentes y 14.000 euros de recaudación son las cifras destacadas que deja la gala organizada por la junta local ribeirense de la Asociación Española Contra el Cáncer. Más allá de los números, la cita celebrada en el restaurante Chicolino volvió a caracterizarse por ser un encuentro cargado de emoción, gestos de agradecimiento y llamadas a la esperanza.
«Un fío pode parecer fráxil e insignificante, pero cando se entrelaza con outros, vai construíndo unha tea resistente». Fueron las palabras con las que la actriz de Ribeira Kica Fernández abrió la gala para referirse a la importancia de la sociedad que arropa y sostiene a los enfermos de cáncer y que contribuye también a su curación a través de donaciones que son destinadas a la investigación.
Ella fue la encargada de ir dando paso a los tres premiados en esta edición de la cita. Primero recogió su galardón Juan Luis Martínez, por las tres décadas de trayectoria del Club Natural Sport. Destacó el trabajo de aquellos que recogieron el mismo reconocimiento en ocasiones anteriores: «Es bonito recibir premios y medallas, pero salvar vidas es lo más grande».
Cogió el relevo María Xesús Blanco, presidenta de la asociación Barbantia, entidad distinguida por su apoyo a la cultura y a la lengua gallegas. Sus palabras fueron de agradecimiento a María José Carreira, la presidenta de la junta ribeirense de la AECC y su equipo de colaboradores, por «promover actividades que son lugar de encontro e de acubillo, como as que impulsa Barbantia».
Finalmente, entró en escena el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, para poner de relieve la «extraordinaria profesionalidade como oncólogo e investigador e a empatía cos pacientes» del médico Luis Ángel León, que recogió el tercero de los galardones entregados. Se lo dedicó a su equipo, tras destacar que la lucha contra el cáncer es un trabajo conjunto que un oncólogo no puede hacer solo.
Tras la entrega de premios, consistentes en un diploma, una figura de un dolmen realizada por Abraham Benítez y un cuadro de Antonio Piñeiro, fue María José Carreira la que se dirigió a los asistentes para mostrarse asombrada y encantada con la acogida de la cita: «É impresionante ver este salón cheo». Destacó la presencia de Javier Álvarez, presidente provincial de la AECC, a quien dio la bienvenida por su estreno en el cargo, para referirse después a la importancia que tienen las juntas locales de la asociación: «Tentamos ser un apoio, un espazo aberto onde calquera persoa que o necesite poida entrar e sentirse atendida, entendida e acompañada».
La labor de estas entidades también fue exaltada por la alcaldesa de Ribeira, María Sampedro, que situó el apoyo que prestan a familiares y pacientes como «un dos eixos fundamentais para facerlle fronte ao cancro».
Concluida la gala de entrega de distintivos arrancó la parte lúdica de la velada, una cena que contó con la animación musical del grupo Amores de Barra y que culminó con una sesión disco. Dejó entre los asistentes ganas de repetir la experiencia.