Cárcel o multa de 500 euros: Tráfico investiga a los conductores que se intercambiaron cervezas al volante
BARBANZA
Agentes de la GIAT están visionando las imágenes de la maniobra realizada por dos turismos en la carretera de Carnota
09 abr 2026 . Actualizado a las 10:03 h.Ser un cafre al volante tiene castigo. Agentes del GIAT (grupo de investigación y análisis de Tráfico) de la Guardia Civil ya están detrás de los dos conductores que el pasado Jueves Santo protagonizaron una arriesgada maniobra con la única intención de poder pasarse unas cervezas de un vehículo a otro mientras circulaban por la AC-550 entre Carnota y Caldebarcos.
Todo ocurrió cuando el piloto de uno de los turismos decidió situarse a la par del otro automóvil que conducía su amigo. Para ello atravesó una isleta y una línea continua, para luego circular durante varios metros por el carril contrario. Ese tiempo lo aprovecharon los ocupantes que viajaban en el del lado derecho del automóvil —iban cinco personas en dicho coche— para sacar por la ventanilla dos cervezas y dárselas al conductor del segundo turismo, que las recogió rápidamente, puesto que a punto estuvieron de sufrir un accidente al frenar otro coche que iba delante de ambos.
No contentos con esta peripecia, a continuación algunos de los ocupantes de ambos turismos siguieron sacando por las ventanillas la mano con la que aguantaban las latas de cerveza a modo de brindis. Los dos vehículos que protagonizaron la peripecia eran de alquiler, y todo apunta a que se trataba de personas de fuera de la comarca que habían venido a pasar la Semana Santa.
La Guardia Civil de Tráfico ya está analizando las fotos y los vídeos de esta maniobra para saber si los protagonistas podrían ser acusados de un delito de conducción temeraria, que está tipificado en aquellos casos en los que hay un riesgo inminente que pone en peligro la vida o integridad física de las personas. Se castiga con prisión de 6 meses a 2 años y retirada del carné de 1 a 6 años.
Si en lugar de delito es una infracción, la sanción es de 500 euros de multa y retirada de 6 puntos, a los que se le podrían sumar tres o cuatro menos y otros 200 euros por cruzar la línea longitudinal de la isleta.
Por el momento, la investigación está abierta y ahora solo queda valorar la gravedad de la maniobra e identificar a los responsables.