Los nacionalistas instan a Xunta y mancomunidad a negociar una salida para evitar el abandono del complejo medioambiental
07 abr 2026 . Actualizado a las 15:56 h.La diputada autonómica del BNG Rosana Pérez y el portavoz de la formación nacionalista en Noia, Ricardo Suárez, se desplazaron a la planta de basuras de Servia para llamar la atención sobre la situación tanto de las instalaciones como del personal que trabaja en ellas y demandar un plan para reactivar el complejo.
En este sentido, la diputada nacionalista instó a la Xunta y a la mancomunidad Serra do Barbanza, propietaria de la planta, a establecer un marco de negociación «para desenvolver conxuntamente un plan de aproveitamento das potencialidades da instalación na xestión sostible de residuos». Denuncian los nacionalistas que el Gobierno gallego y la entidad supramunicipal quieren «impoñer a idea de que pechar a planta é a única opción» cuando, en su opinión, es «un activo moi importante a preservar, un complexo viable e con posibilidades». Pero para ello, añaden, es imprescindible que haya voluntad política para buscar alternativas y colaborar en la modernización de la planta para descentralizar la gestión de los residuos.
«A opción escollida pola Xunta foi forzar á mancomunidade a abandonar a planta de Servia a través dunha chantaxe, en importar as decenas de familias que dependen dos postos de traballo e sen importar a existencia dun complexo con licencias que podría ser a primera pedra dun novo modelo de xestión dos residuos no país», concluyó Rosana Pérez.
En sintonía con su compañera de filas, Ricardo Suárez apostó por un modelo de gestión de la basura basado en la reducción, la recogida selectiva, la reutilización y el reciclaje: «Hai consenso social para isto, hai unha planta viable que foi abandonada e hai decenas de postos de traballo. Reflotar Servia require de cooperación entre institucións e require tamén un plan para facelo». Ese plan, ahondó, debe desarrollar todo el potencial del recinto y definir las inversiones necesarias para modernizar las instalaciones para darle un nuevo uso, «aproveitando o capital humano existente e mesmo xerando novos empregos na comarca».