Los desfiles religiosos registraron una gran afluencia
03 abr 2026 . Actualizado a las 13:31 h.Tras unas jornadas marcadas por el viento que hacía bajar los termómetros con la llegada de la noche, la meteorología se alió con las cofradías de Barbanza y los días fuertes de la Semana Santa arrancaron con un tiempo difícilmente mejorable. Estas condiciones alentaron la participación en las primeras procesiones, que recorrieron las calles de varias localidades de la comarca el miércoles.
«Más gente de la que imaginábamos, sobre todo para ser miércoles». Satisfecha con la participación se mostraba Marisé Figueroa, hermana mayor del Cristo da Misericordia boirense. Tal y como estaba previsto, la imagen de Nosa Señora da Piedade salió de la iglesia de Santa Baia sobre las diez de la noche, después de una oración entonada por el párroco, Juan José Bermúdez. Varios romanos encabezaron un desfile que ganó vistosidad gracias a un nutrido grupo de capirotes granates que sobresalían entre los participantes.
La imagen, que procesionó por ver primera el año pasado después de que en el 2024 se suspendiera su salida debido a la lluvia, fue portada por una veintena de costaleros y recorrió las calles Norberto Pijuán, peatonal, Manuel María y Principal, despertando gran expectación entre el público.
También en Noia fueron muchas las personas que se sumaron la noche del miércoles a la procesión del Cristo da Misericordia impulsada por la Cofradía do Nazareno. El desfile, del que también formó parte la imagen de la Virgen de los Dolores, partió de San Martiño tras la realización de un viacrucis en el interior del templo dirigido por el párroco José Ortoño. Contó con la participación de unos 40 costaleros y de la banda de tambores dirigida por Deli Creo.
Viacrucis en la calle
Con más participación de la habitual se efectuó en Rianxo, también la noche del miércoles, el viacrucis. La comitiva recorrió las principales calles del casco urbano encabezada por el párroco, Marcelino Sánchez, realizando paradas en las doce estaciones identificadas con una cruz. Los dos rezos restantes se realizaron en el interior de la iglesia de Santa Columba. Formó parte de la comitiva la banda de tambores de la Irmandade do Cristo da Misericordia.
Ya en la tarde del jueves, O Porto do Son vivió uno de sus desfiles más grandes y vistosos, el liderado por la imagen del Ecce Homo. La procesión tuvo lugar después de una misa oficiada en la iglesia de San Vicente de Noal y concluyó en la capilla de A Atalaia. Entre la comitiva se situó la banda musical Amargura de Ferrol. Otras dos procesiones que también congregaron a un gran número de personas el jueves por la noche fueron la del Ecce Homo de Boiro y la de El Paso de Ribeira, que después de que el año pasado no se pudiese celebrar, este 2026 fue un éxito de participación.