El Rotogal Boiro rozó la épica en Coia ante la contundencia y el bloqueo del Vigo de Fran Dieste (3-1)

La Voz RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Imagen de archivo de un encuentro del Rotogal Boiro esta temporada.
Imagen de archivo de un encuentro del Rotogal Boiro esta temporada. MARCOS CREO

Los barbanzanos reaccionaron en el tercer set y estuvieron a punto de enviar el encuentro al desempate

25 feb 2024 . Actualizado a las 18:21 h.

Llegaba enrachado el Rotogal Boiro a su visita al legendario pabellón de Coia. Las dos victorias consecutivas que los barbanzanos acumulaban a sus espaldas en las últimas jornadas de la Superliga eran un buen argumento para que los pupilos de Adrián Alves saltasen confiados a la pista, pero el Club Vigo Voleibol tenía otros planes. El combinado olívico, que saltó con el canterano del Rotogal Fran Dieste de inicio, hizo valer su condición de local para vencer un encuentro que a punto estuvo de escapársele gracias a una gran reacción de los de Boiro (3-1).

Los primeros compases del choque estuvieron marcados por el empuje de los locales, que pusieron la directa con un gran juego de saque y con unos inspirados Pau Mena y Guillermo Salmerón. Con 8-3 en contra gastó su primer tiempo muerto Adrián Alves, pero no sirvió para cortarle las alas a su rival. La ventaja de los olívicos aumentó hasta el 14-5, amparada también en las imprecisiones del Rotogal. Poca más historia tuvo este set, que cerró por un cómodo 25-16 a favor del Vigo.

La tónica del segundo fue semejante. El técnico boirense decidió mover el banquillo —en el que no estuvieron Mendes, Gómez y Marcote por lesión— para buscar el triunfo. Dio entrada a Martín Casais como opuesto en el lugar de Juan Quelle, aunque poco pudo hacer para frenar el rodillo vigués. Los locales fueron por delante en todo momento, con un gran set en bloqueo por mediación de los centrales Delós y Dieste. Sumando también pocos errores, vencieron el parcial por 25-15.

La reacción

Pese a la contundencia con la que cayeron en las dos primeras mangas, el Rotogal no bajó los brazos. Pablo Nieto, Anier Mariño y Héctor Barro sacaron fuerzas de flaqueza para competir un tercer set en el que los locales se tambalearon por primera vez. Un juego desde la línea de saque más serio y un menor número de errores llevaron a los de Boiro a tumbar al Vigo por 22-25 y poner la mirada ya en un presumible desempate.

No hubo forma de llegar a él. Pese al empuje visitante, que consiguió hacer del reingresado Quelle uno de sus mayores argumentos ofensivos durante el cuarto set, el combinado de Coia se mostró firme. Con 22-20 en el marcador una falta por invasión muy protestada por el banquillo barbanzano prácticamente puso la puntilla al encuentro. Un remate de Salmerón fue la guinda que dio el triunfo definitivo al Vigo.