Decretan la puesta en libertad del acusado de partirle el cráneo a un okupa en Ribeira

Christopher Rodríguez
CHRISTOPHER RODRÍGUEZ RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

El rianxeiro I. A. S. fue detenido el año pasado, permaneciendo en prisión provisional 11 meses.
El rianxeiro I. A. S. fue detenido el año pasado, permaneciendo en prisión provisional 11 meses. CARMELA QUEIJEIRO

La defensa afirma que existen lagunas en el procedimiento judicial

02 nov 2023 . Actualizado a las 18:34 h.

La Audiencia Provincial de A Coruña ha decretado la puesta en libertad de I. A. S., vecino de Rianxo acusado de haberle partido el cráneo en el edificio okupa de Abesadas, en Ribeira, a J. L. G. M, más conocido como Coco. La resolución llega tras varios recursos de la defensa del acusado, el equipo del despacho Oubiña y Pardavila, que confirma que existen lagunas en el procedimiento al haber mantenido a su cliente durante más de 11 meses en la cárcel de Teixeiro.

El rianxeiro ingresó en prisión en abril del año pasado, acusado de ser el presunto autor de una brutal agresión que envió a Coco a la unidad de cuidados intensivos del Hospital Clínico de Santiago y que, a la postre, le dejaría secuelas de carácter cerebral. Desde un primer momento, la defensa de I. A. S. solicitó la puesta en libertad de su representado, alegando que no existían pruebas suficientes que justificasen la prisión provisional.

En este sentido, el caso tomó un giro con la reciente práctica de nuevas declaraciones a testigos de los hechos y a la víctima. Pese a que en el mes de julio del 2022 trascendió que Coco había recuperado la consciencia tras la paliza, señalando a la misma persona que la Policía Nacional como su agresor, ante las últimas declaraciones la Audiencia Provincial considera oportuna la puesta en libertad del acusado.

En relación a esto la sala resuelve que el nuevo testimonio, aún ratificando los indicios que fueron valorados en su día, ha introducido incertidumbres que dan lugar a estimar el recurso de apelación realizado por los letrados de Oubiña y Pardavila, quedando I. A. S. en libertad al borde de cumplirse un año de la agresión en el inmueble de Abesadas.

Otro de los motivos por los que desde los juzgados de instrucción y primera instancia de Ribeira optaron por mantener en la cárcel al acusado fue por un presumible riesgo de fuga y de destrucción de pruebas, algo que los magistrados de la Audiencia Provincial consideran que merece distinta apreciación en la actualidad. Esto es debido a una disminución progresiva de esta posibilidad con el incremento del tiempo que el rianxeiro permaneció en prisión.

Más condicionantes

Al respecto de esto, también se ha tenido en cuenta para la puesta en libertad del vecino de Rianxo la dificultad para contactar con alguno de los citados a prestar declaración en el proceso judicial, ya que carecen de domicilio fijo. Tampoco consta por el momento informe médico del agredido, del que el Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga) ya ha anunciado su complejidad. La presencia de este documento es de especial relevancia para el procedimiento, ya que puede arrojar luz sobre la fiabilidad del testimonio de Coco tras el daño cerebral que ha sufrido, además de acerca del alcance de las lesiones a efectos de indemnización.

Asimismo, la sala expuso en distintas resoluciones que el mantenimiento de la prisión provisional tiene que estar relacionado con circunstancias más concretas que las tomadas en cuenta en el inicio del caso, motivo por el que I. A. S. se encuentra ya en libertad, a la espera de que finalice de forma definitiva la fase de instrucción. Una de las condiciones para su libertad provisional es que este se persone de forma semanal en el juzgado de guardia y todas las veces que fuese requerido, así como notificar cualquier cambio de residencia.

Los motivos por los que en su momento se señaló al rianxeiro como autor de la brutal agresión hacia Coco con un objeto contundente —todavía no ha trascendido de qué índole—, fueron las declaraciones de testigos, además de las grabaciones de cámaras de vigilancia que lo situaron ese día en las proximidades del edificio de Abesadas, aunque todavía no está claro a qué hora en concreto tuvo lugar la agresión. El acusado mantuvo desde un inicio su inocencia, reconociendo haber estado con Coco el día de los hechos acompañado de otras personas, pero negando ser el autor de la agresión.

Fuentes policiales confirman que la conflictividad en la zona se ha visto reducida de forma sustancial en los últimos tiempos, asegurando que ahora tan solo residen en el inmueble las personas que iniciaron en un primer momento la okupación del mismo. «No tenemos prácticamente llamadas. Antes era una constante, pero ahora solo hay algún que otro conflicto aislado, nada que ver con lo de hace unos meses», confirma un agente ribeirense.