El jurado considera que la responsable del accidente de Palmeira actuó «con total desprecio por su vida y por la de terceras personas»

Francisco Brea
Fran Brea RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Al fondo, María del Pilar Fernández junto con los letrados que ejercieron su defensa.
Al fondo, María del Pilar Fernández junto con los letrados que ejercieron su defensa. Sandra Alonso

Estas son las claves de la dura condena a la causante del siniestro en el que fallecieron Sara Lampón y Abraham Muñiz

25 ene 2023 . Actualizado a las 20:40 h.

El juicio en el que María del Pilar Fernández se sentó en el banquillo de los acusados como responsable del accidente de tráfico que acabó con la vida de Sara Lampón y Abraham Muñiz no fue un proceso sencillo. Así, como recogió el magistrado en la sentencia, «lo que constituyó el núcleo del debate no fueron fundamentalmente comportamientos externos, el tipo objetivo, sino el tipo subjetivo y fundamentalmente si los resultados de muerte eran imputables a título de dolo eventual a la acusada y no a título de imprudencia».

Por ello, al juez le resultó evidente «la dificultad de la cuestión». Además, señaló que el jurado «carece de conocimientos jurídicos que le puedan orientar para abordar una cuestión de intenso tecnicismo jurídico-penal». Aún así, los integrantes, por unanimidad, consideraron probado que Pilar Fernández invadió el carril contrario al tomar la curva y que conducía a 130 kilómetros por hora bajo los efectos del alcohol. No había duda, ya que ni la propia defensa de la mujer negó la velocidad ni que había bebido. Además, está el atestado de la Guardia Civil que establece como causa del siniestro la invasión del carril contrario y el informe del equipo de reconstrucción de accidentes que determinó la velocidad del BMW.

A partir de ahí entraron en juego las declaraciones de los testigos y especialistas que comparecieron en el juicio, que decantaron la balanza hacia el homicidio doloso. La forense que declaró en la vista y el informe del ensayo de confirmación de drogas de abuso y etanol en sangre, emitido por el Instituto de Ciencias Forenses Luis Concheiro, fueron suficientes para que el jurado dictaminase que la combinación de los fármacos con el alcohol determinó que las facultades de la acusada para conducir «estuvieran intensamente afectadas» y se considera probado que Fernández lo sabía. En este punto fue básico el informe de una médico forense que señala que a la responsable del accidente se le indicó la necesidad de «abstinencia absoluta» en una consulta en la Unidad de Salud Mental en el 2018.

Conducción peligrosa

Un testimonio clave fue el de una mujer que coincidió con Pilar Fernández en la carretera horas antes del trágico suceso y que valió para considerar probado por el jurado que esta «circulaba antes del accidente de forma peligrosa para los demás usuarios de la vía, invadiendo en ocasiones el sentido contrario de circulación, obligando a otros vehículos a apartarse o separarse de su camino para evitar el riesgo concreto de colisión».

Los jurados, a raíz de esa declaración, indicaron que la actitud de la acusada «demuestra que le daba igual que su forma de conducir pudiese provocar un accidente, fuese cual fuese el resultado». Esta es una conducta, como indica el magistrado, susceptible de ser calificada «con manifiesto desprecio por la vida de los demás».

En la valoración del jurado se especifica que Fernández es consciente de su estado cuando sale de su domicilio y, a pesar de ello y de que su hijo Kevin intentó evitarlo, cogió su vehículo. También que, como aseguró una testigo, invadió en repetidas ocasiones el carril contrario, poniendo en peligro a otros usuarios de la vía: «Persiste en su actitud, continuando la marcha, lo que demuestra un total desprecio por su vida y por la de terceras personas», recoge el auto.

El magistrado apunta en la sentencia que esta testigo fue «clara en sus afirmaciones» y que «brindó precisiones suficientes sobre su percepción de lo que narraba. Así pues, existe una prueba de cargo válida y susceptible de ser entendida como creíble y fiable». El jurado tuvo muy en cuenta que la acusada «en ningún momento se planteó salir de la vía y abandonar la conducción».

Aceptó las consecuencias

También, que la acusada hubo de percibir que estaba generando «efectiva y materialmente» un peligro de accidente y que «su afectación por el alcohol o las drogas no le impedía percibir este peligro». Los jurados indicaron que Fernández aceptó «las consecuencias que su forma de conducir podía ocasionar».

Por otra parte, se consideró no probado que la acusada quedase deslumbrada por la luz del sol en el momento del impacto contra el coche en el que viajaban Sara y Abraham, algo que argumentó la defensa. Tampoco se tuvo en cuenta como atenuante que su trastorno adaptativo mixto unido al consumo de alcohol y fármacos le impidiese comprender sus actos, ni que tenga problemas de ingesta de alcohol desde su juventud «porque no consta en ningún informe».

Ni se le dio la razón a la defensa sobre que la tramitación del proceso penal se haya prolongado más de tres años y medio hasta la celebración del juicio, por causas no atribuibles a la acusada.

La acusación particular está valorando ahora solicitar medidas —como retirada del pasaporte y comparecencia en el juzgado— para prevenir el riesgo de fuga de Pilar Fernández.

Por su parte, la defensa de la responsable del accidente no quiso hacer declaraciones a cerca del contenido de la sentencia que la condena a 12 años y medio de presión, pero sí confirmó que la recurrirá ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. Aunque el plazo para hacerlo sea de 10 días, al haber solicitado la grabación de la vista, este queda en suspenso hasta que le sea entregada.

María del Pilar Fernández, al fondo, durante el juicio celebrado en la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña.

La responsable del accidente que causó la muerte de una pareja en Palmeira, condenada a 12 años y medio de cárcel

Fran Brea

El jurado popular que estuvo en el juicio que se desarrolló en diciembre en la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña por el doble accidente mortal que se registró en Palmeira en mayo del 2019, en el que perdieron la vida Abraham Muñiz y Sara Lampón, ya dio la razón a la acusación particular y declaró a la responsable del siniestro culpable de homicidio doloso. Ahora ya se conoce la sentencia del juez, que no ha rebajado ni un solo día la condena: 12 años y medio de cárcel por dos delitos de homicidio doloso con un delito contra la seguridad vial.

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