Barra libre

Alicia Fernández LA CRIBA

BARBANZA

23 sep 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Siguiendo con el asunto de la próxima cita electoral municipal —y con todo lo que no oirán en la campaña que ya empezó— sin duda uno de los temas ausentes será la política fiscal que plantea cada aspirante. Un punto crucial pues a día de hoy la situación ha cambiado mucho. Ahora los concellos gravan con una gran cantidad de impuestos y tasas —sin mucho criterio y sin ruborizarse— los bolsillos de ciudadanos, autónomos y empresas. Lo que se suma al sangrado autonómico y estatal.

Por otra parte los consistorios tienen unos gastos estructurales muy elevados (personal, instalaciones, maquinaria,…), con escaso control y que, en su mayoría, se han ido incorporando de forma arbitraria por los gobiernos de turno. A esto debemos sumar una especie de barra libre de actos, apoyos, subvenciones y demás saraos gestionados con menos control y mayor subjetividad. Mención aparte merece el camarote de los hermanos Marx llamado cultura.

Por ahí se van, como los lamentos en el viento, nuestros dineros y posibles convirtiendo el presupuesto de los ayuntamientos en un saco sin fondo: todo cuanto se inventa para recaudar más, se gasta a lo loco, sin miramiento; muchas veces, con nulo respeto a los ciudadanos. Porque lo que fácil se gana más fácil se despilfarra.