Barbanza necesita 1.150 plazas más en residencias para cumplir la ratio

Ana Lorenzo Fernández
ana lorenzo RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

El centro residencial de Noia es el que más plazas oferta, con 151 camas
El centro residencial de Noia es el que más plazas oferta, con 151 camas CARMELA QUEIJEIRO

El covid ha agravado las listas de espera de los centros de mayores de la comarca

06 oct 2021 . Actualizado a las 18:05 h.

El anuncio de la Consellería de Política Social de abrir una residencia de mayores en el edificio Hesta Kurva de Ribeira servirá para paliar, aunque solo ligeramente, el déficit de plazas que hay en Barbanza, que está muy lejos de cumplir la ratio fijada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El organismo internacional establece que tiene que haber una cama en este tipo de centros por cada 100 mayores de 65 años. Teniendo en cuenta el envejecimiento de la población de la comarca, ya hay cerca de 30.000 vecinos que han superado esa barrera generacional y se tienen que repartir los 353 puestos que ofertan los cinco geriátricos públicos y privados que actualmente funcionan en la zona. En resumen, que se precisarían unos 1.150 más para cumplir el porcentaje.

La previsión es que serán un centenar los que se habilitarán en la futura residencia que se ubicará en la parcela de la parroquia de Palmeira, pero quedarían todavía otros 1.050 por crear. Con este panorama, la idea de construir un centro de mayores en Boiro tomaría así más fuerza dentro de las posibles alternativas para seguir ofertando plazas a los vecinos de la comarca. Ahora es el ejecutivo local el que tiene que decidir si sigue adelante con su proyecto y busca financiación privada o en el Gobierno central después de que la Xunta ya haya anunciado que no tiene pensado levantar ningún geriátrico en este municipio.

A esta escasez evidente de plazas en los centros residenciales de la zona se ha añadido un nuevo problema derivado de la pandemia del coronavirus: la demanda se ha desbordado y las listas de espera no han parado de crecer. Así lo reconoce Fabián Pereira, director del centro Domusvi de Noia, la instalación que actualmente tiene el mayor número de plazas -151-, pero todas están ocupadas y hay varias personas aguardando.