Negacionistas

José Vicente Domínguez LATITUD 42°-34?, 8 N

BARBANZA

22 jul 2021 . Actualizado a las 10:35 h.

ué pena me dan los conspiranoicos, negacionistas y antitodo. Son como aprendices de aquellos chamanes y druidas celtas, anclados en milenios anteriores al advenir de la medicina científica. Son una especie de sabios con orejeras y grotesco sarcasmo hacia todo lo incomprensible para su cortedad de conocimientos, pretendiendo disimular su estulticia con argumentos copiados de personajes rayanos en la paranoia. Para ellos (normalmente carentes de conocimientos básicos y sin el más mínimo interés en diferenciar la verdad de las fake news), lo que no cabe en su intelecto, sencillamente no existe.

Un médico amigo mío que sufre a diario el tremendo drama de los contagiados en las largas horas de las guardias de urgencia de su hospital, me llegó a decir que le gustaría que a esos especímenes tan ignorantes como seudointelectuales, les atacase el covid, «aunque solo fuera un poquito». Matizaba el buen amigo con su normal bonhomía no exenta de malaleche.

Es normal que así piensen esta y otras personas y sobre todo las del servicio público de salud, cuando ven con estupefacción como se incumplen las normas sanitarias en locales públicos, haciendo caso omiso de mascarillas, grupos y distancias, e incluso observando como algunos incívicos y prepotentes clientes fuman en el interior de los locales como si la prohibición y los contagios no fuese con ellos. Por eso, ante la impotencia que produce la falta de civismo, amparada en opiniones grotescas y grandilocuentes de personajillos llenos de camuflada ignorancia y resentimiento social, es comprensible el disgusto que estos actos generan en quienes tratan de cumplir con las leyes o conviven a diario con el drama y la tristeza por el incremento de infectados por Covid.

Aunque para algunos no sirvan de nada las opiniones de quienes gozan de la mayor información del planeta, permítanme que reproduzca las palabras de Joe Biden del pasado jueves: «Los antivacunas, con sus ignorantes opiniones, están matando gente».

Pues nada; a seguir así, disfrutando de la «pandemia de los no vacunados», como la calificó estos días la máxima responsable del control de enfermedades de los Estados Unidos. Sería digno de estudio si no se tratase de una cuestión tan seria, comprobar como la conspiranoia une a personas que jamás pensaron estar de acuerdo con Miguel Bosé y también lo mucho que esos negacionistas se parecen a Trump; aunque, desgraciadamente, con su cortedad de miras, no se den ni cuenta.