Barbanza vivió un tranquilo San Juan de hogueras, sardinas asadas y reencuentros

M. X. Blanco RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Los equipos de emergencias solo actuaron en un fuego en A Ribeiriña

24 jun 2021 . Actualizado a las 18:15 h.

Solo se podían montar hogueras en fincas privadas, pero a los barbanzanos les sirvió para celebrar por todo lo alto el San Juan. Cuando el sol todavía brillaba con fuerza en el cielo ya se pudieron ver las primeras humaredas y el olor a sardinas asadas empezó a invadirlo todo. Pese a que había más de un millar de solicitudes de hogueras concedidas a lo largo y ancho de la comarca, señal inequívoca de que las ganas de fiesta eran muchas, los equipos de emergencias apenas tuvieron que intervenir, y eso que se habían reforzado para la ocasión.

Y es que los barbanzanos optaron por disfrutar de la noche más larga del año en la intimidad, rodeados de su entorno más próximo. Fue el caso de Zaida Rey Lampón, que se reunió con su pandilla de amigos en una finca de la playa pobrense de A Illa. El principal objetivo era el reencuentro: «Llevábamos mucho tiempo sin coincidir todos debido al covid y lo más importante fue volver a estar juntos».

No dudaron en aprovechar las posibilidades que les brindaba la flexibilización de las restricciones y disfrutaron de una velada llena de risas y emociones. Cumplieron con la tradición de saltar la hoguera y desprenderse de todo tipo de pesadas cargas que, debido a la presencia de varios chavales en edad escolar, se tradujeron, sobre todo, en asignaturas diversas.