Barbanza tiene una de las tasas de violencia machista más elevadas

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Un total de 94 mujeres presentaron denuncias por maltrato en el primer trimestre

21 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La violencia contra la mujer es una lacra que no entiende de fronteras ni de territorios y a la que, aunque quizá no trascienda porque hace tiempo que en Barbanza no se produce ningún asesinato machista -el último que salpicó a la comarca fue en febrero del 2020, cuando una vecina de Mazaricos afincada en Fuenlabrada murió a manos, presuntamente, de su marido-, no es ajena a esta zona. Y de ello dan buena cuenta las cifras publicadas hace unos días por el Consejo General del Poder Judicial sobre denuncias presentadas en los juzgados de la zona durante el primer trimestre del año, de las que se concluye que este territorio tiene una de las tasas de violencia de género más elevadas de Galicia.

Entre enero y marzo, en las sedes judiciales de Ribeira, Noia y Muros se recibieron 94 denuncias por maltrato correspondientes a otras tantas mujeres, una cifra muy pareja a la del mismo período del año pasado, cuando se contabilizaron 95. Esto supone que la tasa de violencia machista -la cifra de víctimas por cada 10.000 mujeres- se sitúa en los municipios del área barbanzana en 17,6, muy por encima de las 10,3 personas de la media gallega y superior también a la media estatal, fijada en 14,2.

De esas 94 denuncias, 55 fueron tramitadas por el juzgado de Ribeira (siete menos que un año antes), 31 por el de Noia (siete más) y las ocho restantes por el de Muros (una menos que en el primer trimestre del 2020). Si bien los datos correspondientes a la sede ribeirense no concretan por qué vía llegaron esos casos, en los demás sí, y se vuelve a evidenciar el miedo de las mujeres a contar que sufren malos tratos. No en vano, de la treintena de asuntos recibidos por los jueces noieses, ocho se registraron a través de las denuncias de las propias víctimas, mientras que en otras ocasiones fue a través de familiares, por intervención directa de la policía o bien por un parte de lesiones remitido al juzgado. En Muros, sin embargo, las ocho denuncias fueron interpuestas por las víctimas ante las fuerzas del orden.