Sucursales bancarias: ¿un brindis al sol?

José Vicente Domínguez LATITUD 42°-34?, 8 N

BARBANZA

27 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Recuerdo aquel programa concurso de los inicios de la TVE, en el que dos concursantes, cada uno de ellos representando una provincia española, competían entre sí en una prueba intelectual y, cuando fallaban, un deportista de la misma provincia debía superar una prueba física. A la final llegaron Zaragoza y A Coruña. El piragüista Martín Martín se impuso al admirado nadador coruñés Carlos Bremón.

¿Va de concursos? Pues no. Va de que estas dos provincias son hoy de las más deficitarias de España en número de pueblos sin sucursales bancarias, después del éxodo de IberCaja en la maña y la desfeita de las cajas gallegas.

No he perdido el hilo. Me refiero a la desaparición de sucursales bancarias de los pueblos; de nuestros pueblos. Y verán como todo tiene relación. Aquel programa del que les hablo, se llamaba La unión hace la fuerza. Y la mayoría de los españoles de entonces pensábamos que si peleábamos unidos podríamos conseguir cualquier objetivo por difícil que este fuese. Creyendo en tal posibilidad, se me ocurre hacer la siguiente propuesta: partiendo de la recogida de firmas realizada, se podría crear una plataforma de pensionistas, parados y beneficiarios de cualquier tipo de prestación económica autonómica o estatal, comprometiéndose a canalizar su dinero a través de la entidad bancaria que abra una sucursal en Palmeira y otra en Escarabote; por sacar a relucir los agravios más recientes. Lancemos el reto a ver si lo recoge cualquiera de las 30 entidades bancarias que operan en España.