Caetano Horta se quedó a tres décimas de luchar por las medallas en el Campeonato de Europa de Remo

La Voz RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Imagen de archivo de Caetano Horta entrenando en Noia
Imagen de archivo de Caetano Horta entrenando en Noia MARCOS CREO

El barco español parte entre los favoritos para la victoria en la final B que se disputa este domingo

10 abr 2021 . Actualizado a las 15:58 h.

Los tres primeros de las semifinales se clasificaban para la lucha por las medallas en el Campeonato de Europa de Remo y el noiés Caetano Horta se quedó este sábado a tres décimas de conseguirlo en su tanda. Junto con su compañero Manel Belastegui realizó una gran regata, ocupando buena parte de la misma el tercer puesto. Pero la pareja checa consiguió arrebatarles una plaza que estuvo disputada hasta el último instante.

Carles Grabulosa, entrenador del doble scull ligero español, destacó que fue «una regata muy buena, en la que estuvieron codo con codo con los mejores del mundo». El objetivo ahora en la final B es «pelear como lo hicimos, puliendo los pequeños detalles que se podrían haber hecho mejor». El técnico resaltó que Horta y Belastegui son muy jóvenes «tanto en edad como en kilómetros y experiencia. Esta es su primera competición juntos y fue su segunda prueba». Por ello, hace una valoración «muy positiva».

El barco español, a tenor de los tiempos marcados, parte como favorito ya que fue el cuarto que marcó el mejor registro. Por ello, podría encaramarse al séptimo puesto de la competición continental. Cabe recordar que Caetano Horta busca una plaza para los Juegos Olímpicos de Tokio y necesita acabar entre los ocho primeros.

Las cuentas de Caetano Horta para Tokio

Álvaro Sevilla

Hubo un tiempo en el que Caetano Horta (Noia, 2003) dudó entre el motocrós y el remo. Era el típico joven nacido para hacer deporte. Todo se le daba bien. Explican los que lo conocen que lo que otros tardaban semanas en aprender, a él le llevaba un par de días. Y así fue campeón encima de las dos ruedas, y también sobre el agua. Si terminó por decantarse por el banco móvil, la culpa la tuvieron dos lesiones bastante duras: se rompió la clavícula y un peroné. Esos infortunios se han convertido ahora en una excelente oportunidad. El remero afronta la recta final de su preparación antes de tratar de ganarse un puesto para los Juegos Olímpicos de Tokio.

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