Víctor Álvarez: una vida truncada por el maldito cáncer y la asfixiante burocracia

Tuvo que dejar su trabajo en el verano del 2019 y no logra la incapacidad absoluta


ribeira / la voz

Hay historias que ponen la piel de gallina, que constituyen una prueba irrefutable de lo injusta que es la vida y de lo cuesta arriba que puede llegar a ponérsele a algunas personas. La del Víctor Álvarez Pérez es una de ellas. Después de estar trabajando en el mar desde los 17 años, cuando se acercaba a los 50 se tuvo que enfrentar a un inusual cáncer, un linfoma nasal de células TN/K. Por si afrontar la enfermedad y los duros tratamientos que conlleva no fuera suficiente castigo, el ribeirense se vio inmerso en un asfixiante entramado burocrático del que todavía no ha conseguido salir. Lleva más de un año y medio sin poder trabajar y, pese a que los médicos le aseguran que borre el regreso al mar de sus planes de futuro, no ha conseguido la incapacidad absoluta.

Los inicios del calvario de Víctor Álvarez se remontan a marzo del 2018. Fue entonces, estando de marea en el Gran Sol, cuando un goteo de sangre en la nariz lo puso en alerta. «Non lle dei moita importancia, xa que o atribuín a unha subida de tensión, así que seguín no mar», explica. De vuelta a casa, un diagnóstico de tabique nasal descolocado y una intervención para ponerlo en su sitio parecían poner fin a los problemas del ribeirense, pero nada más lejos de la realidad.

Los sangrados volvieron en alta mar y acompañados de una infección. El siguiente diagnóstico, en febrero del 2019, lo llevó al quirófano para separar las paredes internas de la nariz. Los síntomas, pese a haber dado negativo en las pruebas, apuntaban entonces hacia la enfermedad de Wegener, una inflamación de los vasos sanguíneos. Cada vez que regresaba de marea y acudía a una revisión se confirmaba que la salud de Víctor empeoraba.

Todavía tuvo que pasar por una operación más, después de que su nariz empezara a sufrir necrosis, para que llegara el dictamen final: padecía un linfoma nasal de células TN/K. «Según me dixeron, a infección tan grande que tiña provocaba que as biopsias deran resultados erróneos e non foi ata que retiraron toda esa infección cando saíu á luz o positivo», apunta.

Tercera oportunidad

Desde el primer momento, los médicos le dejaron claro que no podría volver al mar: «O que teño é un dos linfomas máis graves que hai. Xa me dixeron que me quedaban por diante varios anos de tratamentos e probas».

Víctor Álvarez vio entonces la incapacidad como única salida, pero cual sería su sorpresa cuando la petición le fue denegada y en dos ocasiones. En la primera, le argumentaron que un linfoma tiene curación: «Os doutores non daban crédito, insistíanme en que tiña que someterme a un proceso moi longo». A la segunda le concedieron la invalidez temporal, a la espera de una tercera inspección que tendrá lugar la próxima semana.

El ribeirense está dispuesto a luchar, aunque sea en los tribunales, por algo que considera de justicia: «Levo desde os 17 anos no mar; agora con 50, quen me vai dar un traballo en terra?».

La batalla burocrática que está teniendo que lidiar no hace más que agudizar una situación ya de por sí dura, pues durante más de seis meses, Víctor tuvo que someterse a tratamientos de quimioterapia y radioterapia, y todavía ahora está pendiente de una compleja reconstrucción de nariz que, debido a la pandemia, sufrirá seguro un retraso, puesto que la opción más viable pasa por un médico del Ramón y Cajal. «Hai que pelexar e tirar para adiante, non queda outra», dice con resignación.

Para afrontar su situación, el ribeirense encontró apoyo en la Asociación Española Contra el Cáncer: «Aínda que tamén recibín axuda económica, o principal foi a psicolóxica, porque o que realmente me está enfermando son estes trámites que teño que realizar, cando o único que pido é o que me corresponde». Por eso, agradece la colaboración que le prestan desde una entidad que aunque hoy, Día Mundial Contra el Cáncer, no puede salir a la calle como en años anteriores, sigue trabajando.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
8 votos
Tags
Comentarios

Víctor Álvarez: una vida truncada por el maldito cáncer y la asfixiante burocracia