El covid catapulta el empadronamiento y favorece que el saldo vegetativo sea positivo

Desde marzo se han registrado más de 2.030 altas por traslado, el doble que en años anteriores

Francisco González Piñeiro estuvo más de seis años trabajando como camarero en Lanzarote y ahora vive en Carnota
Francisco González Piñeiro estuvo más de seis años trabajando como camarero en Lanzarote y ahora vive en Carnota

Ribeira / La Voz

Si durante muchos años la comarca ha sido testigo del éxodo constante de vecinos a otras partes de Galicia o del mundo, la crisis sanitaria del coronavirus ha provocado que se invierta esta situación. Buena prueba de ello es que los padrones municipales no han parado de engordar desde marzo, sumando más de 2.030 nuevos vecinos, un porcentaje que duplica o triplica los registros de otros ejercicios y favorece que en muchos concellos el saldo vegetativo marque valores positivos por primera vez en mucho tiempo.

El municipio outiense es uno de los que puede presumir de haber ganado nuevos residentes en este 2020, puesto que a los 17 bebés que se inscribieron en el padrón se sumaron 110 personas que fijaron su residencia en este concello, el doble de los que se marcharon (56). Aunque hubo que lamentar 63 fallecimientos, «a día de hoxe gañamos poboación, unha cousa inédita nos últimos tempos», destacó el regidor Manuel González.

La situación también es similar en Noia, donde solo en cuatro meses se inscribieron en el registro municipal 178 personas procedentes de otros lugares, mientras que los que se dieron de baja fueron 135, lo que implica que el concello ganó 43 nuevos habitantes. Esta situación también se hace patente en las localidades con un censo menor, como Mazaricos, que desde el 14 de marzo dio 77 altas en el padrón, que son 22 más que durante o mismo período del año pasado, 36 más que en el 2018, y 39 a mayores que la media de los últimos cinco años.

Teletrabajo y vuelta a casa

También en Rianxo han visto como cada vez hay más vecinos por sus calles, y proceden de los lugares más dispares, desde las islas Canarias o Baleares, hasta de Barcelona, Madrid, Valencia o de otros puntos de Galicia. «Moita xente pode teletraballar e prefire estar aquí que noutros sitios con maiores niveis de contaxio. Ademais, hai moitos que quedaron sen traballo porque pecharon as súas empresas ou están en ERTE e decidiron regresar á vila», explicaron desde el Concello rianxeiro.

Igual tónica se vive en Muros, que es otro de los municipios que más ha visto crecer el número de altas por traslado en proporción a su población. A pesar de que se trata de una buena noticia, la alcaldesa, Inés Monteagudo, considera que hay cosas que necesitan mejorar para que la gente se establezca allí. Entre ellas, una buena conexión a Internet, «porque a xente ten que traballar co ordenador desde as súas casas e en moitos lugares do concello vai mal».

 Francisco González: «Tal y como está ahora la situación, este es uno de los mejores lugares para vivir y trabajar» 

Siempre trabajó en el mundo de la hostelería, y después de estar unos años empleado en varios locales de Santiago, le surgió la oportunidad de volar a Lanzarote y formar parte de la plantilla de una conocida cadena hotelera en la que estuvo trabajando como camarero de restaurante desde el 2014. Cuando Francisco González Piñeiro (Lira, 1988) ya había echado raíces y llevaba una vida acomodada en las islas Canarias, el coronavirus vino a trastocar todos sus planes.

 «Si España se cerró el 14 de marzo, a nosotros nos dieron una semana más y nos mandaron a un ERTE. Pensábamos que iba a ser por pocos meses, pero la cosa se fue alargando de más», explica el joven, que ante el futuro incierto que se le presentaba decidió venirse a Barbanza y empadronarse en Carnota. «Como muy pronto, allí comenzará todo a funcionar en marzo o abril del 2021, y yo no puedo estar un año sin hacer nada. Tal y como está ahora la situación, este es uno de los mejores lugares para vivir y trabajar», apunta González Piñeiro.

Pocos contagios

La baja incidencia del virus en la comarca es uno de los motivos que le llevó a venirse para aquí, y eso que también en Canarias hay pocos casos. «Allí no hay contagios porque no hay nadie. Vivimos del turismo y desde hace meses que no vienen extranjeros y está todo cerrado. En el paseo de Playa Blanca debe de haber unos cuarenta restaurantes y ahora solo están dos abiertos», explica el joven. Además, otra de las razones que le llevó a volar hasta Galicia fue que el coste de la vida allí sigue siendo mucho más elevado que aquí. El precio de los alquileres «está igual que antes, no bajaron nada, y pocas personas se pueden permitir pagar 700 euros al mes sin estar trabajando».

Aunque no descarta regresar a la isla canaria de Lanzarote dentro de un tiempo, cuando toda la situación generada por la pandemia del coronavirus se normalice, Francisco González confiesa que: «Veo mi futuro aquí en Carnota. He venido para quedarme, porque pienso que tengo muchas más oportunidades de encontrar un empleo».

ALTAS  EN EL PADRÓN DESDE MARZO

Municipio                     Por traslado

Ribeira                                 449

Boiro                                    346

Noia                                     278

Porto do Son                       248

Rianxo                                157

Muros                                 134

Outes                                 110

Carnota                               94

Mazaricos                           77

A Pobra                              69

Lousame                            68

TOTAL                            2.030

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

El covid catapulta el empadronamiento y favorece que el saldo vegetativo sea positivo