El curso pende de un hilo en tres institutos por falta de mamparas

Solo en A Cachada necesitan 250 y creen que no llegarán a tiempo para el jueves


ribeira / la voz

Si movido fue el arranque del curso en Infantil y Primaria, mucho más lo está siendo en Secundaria, donde los continuos cambios de criterios por parte de la Consellería de Educación están condicionando la organización de los institutos. En buena parte de los centros barbanzanos se ha tenido que recurrir a desdobles de niveles para garantizar la distancia de seguridad entre alumnos, fijada finalmente en metro y medio, pero en tres será imprescindible la colocación de mamparas. De su llegada dependerá que las clases arranquen, tal y como está previsto, el próximo miércoles.

El IES A Cachada boirense es uno de los centros que tiene en el aire la vuelta a las aulas, por lo menos para una parte de los estudiantes. De los 13 profesores que había solicitado el instituto, le han sido concedidos siete (dos a tiempo parcial), por lo que solo podrá efectuar desdobles en primero y segundo de ESO, mientras que en tercero y cuarto tendrá que recurrir a mamparas. De que estos elementos estén colocados el jueves, que es cuando tienen que incorporarse los de tercero, depende el inicio del curso.

La dirección del centro lo tiene claro: «Sen mamparas non imos empezar». Y necesitan nada menos que 250. El coste de estos elementos de protección, que no es poco, será asumido por el instituto, que confía en recuperar después ese dinero: «Agora mesmo podemos afrontalo, pero coa partida de gastos correntes».

También en el IES de A Pobra condicionan la fecha de inicio del nuevo curso con la llegada del centenar de mamparas que han tenido que encargar. En este caso, de los seis profesores que fueron solicitados, la Consellería de Educación solo concedió la mitad, por lo que habrá desdobles en los dos primeros cursos de la ESO, mientras que los de tercero estarán separados por barreras de metacrilato.

Y en la misma situación se encuentra el Número Un de Ribeira. Tampoco aquí la petición de profesorado fue atendida en su totalidad: de los 14 reclamados fueron concedidos cuatro, lo que permitirá aumentar los grupos en tres niveles de ESO (primero, segundo y cuarto). Aún así, en los dos primeros será necesario recurrir a la instalación de mamparas. El equipo directivo estaba ayer realizando mediciones, moviéndose en una horquilla de entre 50 y 100 para cuantificar la cifra de mamparas que serán necesarias: «Hai unha empresa da zona que se compromete a entregárnolas a comezos de semana. Diso dependemos, porque estamos moi ao límite».

Sacrificio de aulas específicas

Como era de esperar, son los institutos que venían sufriendo una masificación de las aulas los que tienen más problemas a la hora de cumplir el protocolo derivado de la pandemia. Casi todos los centros de Barbanza han tenido que sacrificar aulas específicas para adaptarse a la nueva situación. El Praia Barraña boirense ha podido materializar los cinco desdobles pretendidos, pero ha tenido que echar mano de espacios como el laboratorio y el salón de actos para reubicar a los estudiantes.

En el Campo de San Alberto noiés incluso han tenido que hacer algunas obras, entre las que figuran la retirada de un par de tabiques para ensanchar aulas y garantizar así distancias de metro y medio entre alumnos.

Las aulas de informática han dado problemas en varios centros, en los que han tenido que reinstalar todo el cableado para separar ordenadores. En algunos también recurrirán a mamparas que, en el caso del Virxe do Mar de Noia, son artesanales: «Co profesor de tecnoloxía, ideamos un sistema de láminas penduradas do teito».

Trabajo desde casa en el Número Un y turnos de mañana y tarde en el Virxe do Mar

La mayoría de los estudiantes barbanzanos podrán mantener los horarios de años anteriores pese a los cambios derivados del covid, pero hay excepciones. En el Número Un de Ribeira, la Xunta no dio el visto bueno a la propuesta planteada por el centro para que los alumnos de ESO tuvieran clases por la mañana y los de Bachillerato por la tarde, así que para estos últimos este atípico curso será semipresencial. Un grupo de media docena de chavales de cada aula se quedarán en casa una semana al mes para trabajar telemáticamente.

En el Virxe do Mar noiés también han tenido que recurrir a una medida organizativa que supone cambios importantes. Afecta al primer ciclo de Imaxe e Son, para cuyos alumnos ha sido necesario establecer un turno de mañana y otro de tarde. Desde el centro explicaron que a la falta de espacio se sumaba el hecho de que los estudiantes compartían equipos, una opción inviable a día de hoy, según el protocolo educativo.

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