Barbanza ha perdido en diez años la mitad de las sucursales bancarias

Boiro y Noia han sido los municipios más castigados por el cierre de oficinas


mazaricos / la voz

La crisis económica también ha pasado factura a los bancos. La caída de los tipos de interés, el descenso en las operaciones de crédito o las fusiones de entidades, entre otras cuestiones, han tenido un reflejo negativo sobre la actividad de la mayoría de entidades de crédito. Esto se ha materializado en la pérdida de miles de puestos de trabajo e, incluso, en la desaparición completa de algunas entidades. También ha provocado el cierre masivo de oficinas, del que la comarca barbanzana es un claro ejemplo. De hecho, en la última década han desaparecido la mitad de las sucursales distribuidas por los municipios de la zona, pasando de las 98 que se contabilizaban en 2010 a las 50 actuales.

Pero la desescalada no quedará aquí, y el número de entidades previsiblemente continuará bajando a corto plazo, habida cuenta de los movimientos que siguen produciéndose en el sector financiero. Aunque el cierre de oficinas ha sido una constante en la comunidad autónoma durante los últimos años, lo cierto es que la reestructuración del sector financiero deja más tocada a la zona barbanzana que al resto de comarcas gallegas.

De hecho, mientras la ratio de habitantes por oficina se sitúa a nivel provincial en 2.073 personas, y en el ámbito regional en 1.976, en el área de influencia de esta edición se dispara por encima de los 2.300 potenciales clientes por cada una de las sucursales que aún continúan operativas en territorio barbanzano. Hace una década, esta cifra era de poco más de 1.200 usuarios por despacho.

Actividad diaria

Pese a todo, como reconocen los empleados de varias entidades financieras presentes en la comarca, el cierre de oficinas apenas ha tenido repercusión en la actividad diaria de las que permanecen en activo. «Máis ou menos temos unha clientela similar. É certo que se aumentou o número de libretas por mor do peche doutras entidades, pero o traballo de oficina tampouco medrou tanto. É verdade que a tendencia vai porque sexan os propios cidadáns os que fagan moitas das súas xestións ordinarias a través do ordenador ou o móbil», apunta uno de ellos. Asimismo, este profesional destaca el trabajo que las entidades han realizado a la hora de modernizar sus portales en Internet. Otro tanto ha sucedido con los cajeros automáticos, que han ampliado sensiblemente la cantidad de operaciones que permiten realizar, con el aliciente añadido de la disponibilidad horaria.

Aunque ninguno de los municipios de la zona se libra del cierre de oficinas es, curiosamente, en las zonas urbanas donde más se nota este fenómeno. Boiro y Noia, por ejemplo, han perdido cuatro de las 11 sedes bancarias que tenían abiertas en su territorio en el 2010, mientras que Ribeira ha visto como se reducían a menos de la mitad sus 23 sucursales.

Drástica ha sido también la reestructuración sufrida en los concellos de Porto do Son, A Pobra y Rianxo cuyos vecinos han visto como cerraban sus puertas tres de los siete despachos bancarios que tenían hace tan solo una década.

Uno de cada cuatro barbanzanos solo puede escoger entre tres bancos para sus ahorros

unque el cierre de oficinas resulta una mala noticia para el conjunto de la población, sus consecuencias se notan de forma mayoritaria en el entorno rural, donde también existe un mayor índice de población envejecida. Este colectivo acostumbra a tener serias dificultades para acceder a las posibilidades de la banca electrónica, por lo que disponer de una oficina física resulta en muchos casos una necesidad.

A día de hoy, cinco municipios -aglutinan a una población superior a las 26.000 personas o, lo que es lo mismo, a uno de cada cuatro barbanzanos- disponen, como máximo, de tres entidades bancarias en su territorio para gestionar su dinero.

En este sentido, resulta especialmente significativo el caso de Lousame que, según los datos publicados por el Instituto Galego de Estatística, no cuenta con ninguna oficina bancaria en territorio municipal. Por su parte en Carnota y Mazaricos hay dos entidades, a las que hay que sumar una tercera que cerró su sucursal física, pero que presta servicio a través de una oficina móvil varios días por semana. Cierran la lista Outes y Porto do Son que cuentan con tres entidades bancarias de forma permanente

50

 Sucursales

Es la cifra total del número de entidades bancarias que todavía continúan abiertas en los concellos de la comarca. Hace apenas diez años el número de bancos en funcionamiento rondaba el centenar.

2.315

 Personas

Este es el ratio de habitantes por oficina que hay en la comarca. El porcentaje es superior al que se registra en la provincia y en el conjunto de Galicia, donde está abierto un banco por cada 1.976 vecinos.

25 %

 Alternativas

Uno de cada cuatro habitantes de la comarca de Barbanza solamente dispone en su municipio de, como máximo, tres entidades diferentes a las que dirigirse para hacer sus transacciones bancarias.

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