El covid complica hallar pisos de alquiler a los nuevos universitarios barbanzanos

A la incertidumbre de una nueva etapa se suma la derivada de la pandemia


Ribeira / La Voz

El nerviosismo y la emoción ante el comienzo de la etapa universitaria, en la que la mayoría abandona el nido para iniciarse en la vida adulta, es este año, si cabe, más acuciante. Muchas dudas sobre cómo van a desarrollarse las clases, incertidumbre sobre qué pasará si se produce un nuevo confinamiento y las dificultades para encontrar vivienda son ingredientes que el coronavirus ha venido a añadir al arranque de las clases en las facultades, previsto para el día 21.

Los nuevos universitarios de Barbanza no son ajenos a esta situación, y muchos muestran su preocupación, no solo por cómo afectará el covid-19 a sus estudios, sino también por cómo incidirá en su vida de estudiantes: «Non sabemos como van ser as clases, nin como vai afectar todo isto á convivencia cos compañeiros. Nesta situación vai ser difícil coñecer xente, o coronavirus complica un pouco máis as cousas este ano», apuntaba una joven rianxeira.

Personas responsables

Subidas de precios, reticencias a incluir cláusulas en los contratos de alquiler por si se decreta un nuevo confinamiento y los estudiantes tienen que volver a sus casas y temor a comportamientos irresponsables son consecuencias de la pandemia que complicaron la búsqueda de piso: «A pregunta clave á hora de buscar piso é se eres unha persoa responsable, sobre todo por saúde».

En lo que respecta a las clases, universidades como la de Santiago han dado a conocer unas medidas que se aplicarán en todas las facultades, y que cada centro tendrá que complementar con su propio protocolo. Se acabó el sentarse donde uno quiere en la clase y que cualquiera pueda acceder a una facultad si no pertenece a ella, así como las paredes llenas de carteles, y, por supuesto, la mascarilla será obligatoria.

Xiana Barreiro: «As dúas primeiras semanas van ser críticas»

El colapso de la residencias de estudiantes de la Universidade de Santiago ha afectado directamente a Xiana Barreiro, que cuando confirmó su entrada en la Facultade de Veterinaria de Lugo ya no tuvo opción de solicitar plaza. Comenzó entonces un rastreo por Internet, en inmobiliarias y por las calles de la capital lucense para encontrar piso: «Foi un pouco estresante, estaba complicado encontrar piso para estudantes, e co covid inflaron os prezos».

El coronavirus ha venido a añadir más nervios al inicio de la etapa universitaria para Xiana, que después de hacer un ciclo superior este año repitió las pruebas de selectividad: «Fun para subir nota porque non estaba moi segura de se daría entrado en Veterinaria, e creo que fixen ben, porque igual non me chegaba». En una carrera como la suya será difícil seguir ciertas clases por Internet, si llega el caso, algo que todavía está por definir: «Enviáronnos un correo que explica as medidas covid, pero é un pouco enleoso. As dúas primeiras semanas serán críticas, e a partir de aí definirase como vai ser o curso e se nos dividen en grupos para ir rotando nas clases presenciais».

Nico Calvo: «Hai compañeiros que non teñen cláusula covid»

Nico Calvo reconoce que se dio mucha prisa en iniciar la búsqueda de vivienda para su primer año de universitario: «Tiña medo de non encontrar piso, sobre todo este ano, que é tan especial». No se equivocaba con respecto a las dificultades para encontrar dónde vivir en el nuevo curso, en el que iniciará los estudios de ADE en A Coruña: «Custounos moito, porque o que buscabamos era un piso e non había moitos, o que sobraba eran cuartos libres en pisos compartidos».

En vista de lo que ocurrió en marzo, este curso arranca con mucha incertidumbre, tanto en lo que respecta a las clases como a la búsqueda de vivienda: «Nós temos unha cláusula, e se hai un confinamento poderemos abandonar o piso en calquera momento. O que non temos moi claro é que pasará se non hai corentena pero nos poñen todas as clases telemáticas». Con todo, el hecho de que su contrato prevea la posibilidad de una cuarentena es un alivio: «Hai compañeiros que non teñen cláusula covid». Sobre la posibilidad de ir y volver a diario, ni se lo planteó: «Se fose a Santiago podía ser, pero ir ata A Coruña, imposible».

Paula Maroñas: «Somos poucos e é máis fácil organizar»

Paula Maroñas Rey lo tenía claro: «Sempre tiven ganas de ir vivir a Santiago». A la ciudad universitaria por excelencia de Galicia se mudará este curso para iniciar sus estudios de Pedagoxía. Con cientos de estudiantes en espera por una plaza en las residencias, la demanda de pisos se ha disparado y lo suyo le costó encontró encontrar domicilio para tres: «Pasamos uns días moi agobiados, sentiamos que non iamos atopar onde vivir». Y eso que la búsqueda comenzó nada más conocer la nota de selectividad: «Había poucos pisos na zona na que nós buscabamos».

Solucionada la cuestión de la vivienda, la preocupación a pocos días de que comience el curso se centra en saber cómo se van a desarrollar las clases este año. Paula estudiará Pedagoxía, una carrera con pocas plazas: «Somos relativamente poucos, hai 70 prazas, e é máis fácil organizar ca noutras carreiras que teñen 150 alumnos. No meu caso o modelo é semipresencial, vai haber clases presenciais e expositivas, que se impartirán online. Empezamos o día 21, e aí será cando nos dirán con detalle como se vai desenvolver o curso».

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