Aida Saco: Apretar las teclas del piano para tocar la libertad

Orgullo Barbanzano | La rianxeira publicó dos discos con temas compuestos por ella que son el reflejo de sus sentimientos

Aida Saco, pianista
Aida Saco, pianista
A. G.
ribeira / la voz

Aida Saco mira a la nada mientras coloca sus manos sobre el teclado. Se concentra y empieza a tocar. En ese momento la liberación es tal que para ella es como haber escapado de este mundo. Experimentó esta sensación por primera vez siendo una niña, con un piano eléctrico que le regalaron sus padres. En ese momento ya la envolvió una impresión mágica que la atrapó para siempre.

Con 8 años empezó a formarse con el instrumento y a los 14 entró en el conservatorio. A pesar de su juventud, Saco no demostraba su destreza solo cuando posaba las manos en el piano, sino también cuando ponía las notas en el pentagrama. «Xogaba a compoñer melodías. Pensaba en libros e películas que me gustaban e poñíalle eu a música».

Su impecable trayectoria la avalan los buenos resultados académicos y en el conservatorio. Capaz incluso de sacar más de un año por curso en música, empezó a verse como pianista profesional. «Ao principio tomábamo como unha afección e nos últimos anos empeceino a ver realmente como unha profesión». Reconoce que todos los pasos que dio desde los 14 años fueron pensados en dedicarse a la música.

Carrera profesional

En el 2015 inició su primer proyecto profesional como compositora y a finales de año abrió su propio canal en YouTube. «Sempre me gustou esa faceta, pero non a empecei a mostrar ata este ano, que me animei a subilas á plataforma dixital». Agrupa estas canciones en su primer trabajo discográfico, Metamorfose, que ve la luz en 2017. «Recolle o último ano de instituto a través da música. Todo o que vivín ese curso serviume de fonte de inspiración». Un viaje a través de 12 meses por las vivencias y emociones de la autora en su paso de los 17 a los 18 años.

Hay artistas que cuentan sus historias con letras y los hay que lo hacen con música, pero ambos son dueños de los sentimientos únicamente cuando lo están escribiendo. Una vez sale al mundo, las emociones que despiertan en cada persona son un abanico tan amplio como gente hay en el universo. «A min transmíteme uns sentimentos, pero cadaquén é dono das súas sensacións. Para cada un significará unha cousa».

En el 2019 presentó su segundo disco, Ronseis do tempo, una reflexión intimista sobre el carácter circular del tiempo. «A miña vida estaba a punto de dar un xiro porque marchaba estudar a Barcelona. Era o momento de poñer un punto e a parte. Queríao explicar coas melodías».

Un trabajo de reflexión en el que, una vez más, Saco conecta con el público desde lo más profundo de su interior. En su música no hay más intermediarios que ella y un piano. «Compúxeno eu na miña propia casa, cando me apetecía e sentía que era o momento de facelo. Non teño nada que me obrigue». Algo que le ayuda, reconoce, pues se siente completamente libre.

En la actualidad

Alumna del Conservatori del Liceu, en Barcelona, y de la Schola Contorum de París, ha participado de manera colectiva e individual en numerosos eventos musicales que empiezan a construir una carrera llamada al éxito. El confinamiento la obligó a parar, pero ya está en proceso de reanudar la marcha para coger carrerilla y despegar. Sin ir más lejos, la pasada semana viajó a Italia con su profesor de la escuela parisina Maurizio Moretti para recuperar algunas clases.

El parón no consiguió detenerla: «Aproveitei para compoñer pezas e adiantar proxectos. Moitos que tiña planeados quedaron plantados, pero segundo se poida ireinos retomando». Una pausa necesaria para centrarse en sus obras, pues reconoce que combinar los estudios en las dos escuelas con la composición se hace, en ocasiones, cuesta arriba. «Non é doado, pero tampouco sinto ningunha presión por compoñer. Só o fago cando mo pide o corpo. Se quero liberar unha idea ou un sentimento transfórmoo en música para deixar constancia».

Saco admite que su aspiración es seguir como hasta ahora, disfrutando de este arte como una pasión mientras la convierte en su profesión. «Sigo a tope co piano clásico e antes ou despois sairá o terceiro disco». Una obra que también hablará sobre los momentos vitales de su vida. Aunque se mantiene en la misma línea, la compositora reconoce que le gustaría probar cosas nuevas. De tener una lámpara de los deseos, ya sabe qué diría al frotarla. «Gustaríame probar outros estilos, facer composicións para máis instrumentos e experimentar coa electrónica».

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