La desescalada agrava el colapso en los partidos judiciales de la comarca

En Muros se tramitaron en junio la mitad de asuntos que en el mismo mes del 2019


ribeira / la voz

La justicia va lenta y la crisis del coronavirus ha venido a darle la puntilla a los partidos judiciales de la comarca, que ven como el colapso sigue creciendo. Eso sí, no en todos los juzgados la desescalada se ha llevado de la misma forma, y mientras que en Noia apenas se ha notado la diferencia si se comparan las cifras de junio de este año con las del mismo período del ejercicio anterior -286 casos frente a 290, alrededor de un 1 % menos-; en Muros se ha vivido la situación contraria, con una caída en la actividad en cerca del 45 % (se pasó de 194 expedientes a 106).

En un punto intermedio se sitúa Ribeira, que a pesar del retraso recurrente que viene arrastrando durante años, solo se notó un descenso de un 14 % en el volumen de trabajo durante el pasado mes, una cifra que se queda muy lejos de la registrada en el conjunto de la comunidad gallega, donde la media de retroceso subió hasta el 32 %.

Otra consecuencia lógica de la desescalada es que la tramitación telemática ha experimentado un gran repunte, y otra vez fueron las Administraciones de justicia de Ribeira y Noia donde se dio muestra de este avance, mientras que en Muros la tónica fue la contraria, y en junio de este año hubo menos casos tramitados a través del ordenador que en el mismo período del 2019.

Maruxa Monteagudo, decana de los abogados en este partido judicial, explica que esta situación de lentitud no es nueva en las salas muradanas, y que se ha ido agravando con el paso del tiempo. Achaca este problema a que la plantilla de funcionarios es muy justa, que ha habido varias bajas que se han tardado en cubrir, y a esto se unirán ahora las vacaciones de verano, «no que sempre traballamos a medio gas durante tres meses, e iso que xa collen os días libres de 15 en 15».

La letrada reconoce que la peor parte se la lleva el juzgado de lo penal, que es el que acumula un mayor retraso, puesto que en el de civil «vaise tirando. Con todo, o funcionamento é moi mellorable». Monteagudo reconoce que haber estado totalmente paralizados tres meses ha sido un verdadero obstáculo y que costará muchísimo recuperarse, al mismo tiempo que demanda a la Xunta que tome medidas para que, en el caso de una nueva expansión de la pandemia, esto no vuelva a ocurrir y la justicia pueda trabajar también de forma telemática.

Muy poquito

Aunque en Noia es donde menos cambios ha habido en esta desescalada, Manuel Blanco Ons también considera que «se ha trabajado muy poquito y estamos en cifras ridículas, pero no es solo un problema de ahora, sino que la lentitud se ha impuesto en estos juzgados. Hace seis años estábamos al día y ahora es imposible».

En los mismos términos se expresa Fernanda Álvarez, decana de los abogados de Ribeira, que critica «la falta de medios que hay en los juzgados. Esto no se desatasca ni en 20 años». A las restricciones impuestas en materia sanitaria también se añade que no se pueden realizar videoconferencias «que agilizarían muchísimo la tramitación de los procedimientos».

La letrada ribeirense también quiso dar un tirón de orejas a todos los políticos, puesto que a pesar de la situación de colapso que vive la justicia, ninguno ha mencionado en sus programas medidas para solucionar este problema, «porque no les importa».

A pique

El colapso judicial ya se vio agudizado por la huelga de hace un par de años, a lo que ahora se ha venido a añadir tres meses de parálisis por la crisis del coronavirus. Lejos de que las Administraciones tomen cartas en el asunto, abandonan a su suerte a los partidos judiciales, que ven como los casos no paran de acumularse.

Durante el primer trimestre del año se resolvieron 1.723 casos

Aunque no fue hasta junio cuando los juzgados retomaron su funcionamiento, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ha querido dar a conocer esta semana los datos de actividad que hubo durante el primer trimestre del año, en el que se resolvieron un total de 1.723 casos en los tres partidos judiciales, 269 menos que durante el mismo período del año anterior. Este descenso se explica porque el estado de alarma se dictó a mediados del mes de marzo, por lo que se contabilizan 15 días menos de trabajo si se compara se con el balance del 2019.

Ribeira se coloca a la cabeza en el número de asuntos finiquitados, con 1.109, aunque hay que tener en cuenta que cuando comenzó el año ya tenía 2.727 expedientes sin resolver, a los que se sumaron 1.208 hasta marzo.

La situación en Noia tampoco está para tirar cohetes, porque aunque se solucionaron 471 expedientes, los juzgados habían iniciado el 2020 con 844 en cartera a los que se unieron 429 más, por lo que al final de trimestre estaban pendientes de resolución 810. En Muros la cifra se quedaba en 513, puesto que a los 444 casos procedentes del año anterior, se sumaron 212 en tres meses y se resolvieron 143.

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