La obra pública salva los cimientos de muchas firmas de la construcción

La presentación de ofertas se dispara en cada proceso y hay una dura pugna económica


ribeira / la voz

Tras el frenazo en la construcción de edificios, las empresas del ramo en la comarca tuvieron que buscar nuevos nichos de mercado. Rehabilitación, arreglos y realización de viviendas unifamiliares se han convertido en las principales fuentes para mantener la actividad, pero también la obra pública. Para un gran número firmas barbanzanas, entre ellas algunas de las que figuran entre las de mayor facturación, los contratos con las Administraciones constituyen los cimientos de buena parte de su trabajo. Hasta el punto de que responsables de varias reconocen que este tipo de actuaciones reportan entre un 40 % y un 50 % de los resultados de explotación anuales.

Así lo manifiesta Adrián Pérez, perteneciente a una compañía radicada en Boiro con una larga trayectoria en el sector: «Senón fora pola obra pública, non hai onde traballar». Por su parte, el representante de una firma localizada en Rianxo explica: «Para nós ten un peso moi importante e ata comezamos a introducirnos a facer edificacións promovidas por Administracións».

Basta con repasar los datos de lo que supone en inversiones el Plan Único de la Diputación de A Coruña para tener una dimensión de la cantidad de obras que se licitan. La primera remesa aprobada del POS + 2020 consignó cerca de seis millones para la comarca. El pasado año, en conjunto, los municipios barbanzanos recibieron 14 millones.

Todos los ayuntamientos tienen en la actualidad gran número de actuaciones en marcha, la práctica totalidad correspondientes al POS. A esto se unen concellos como el de Ribeira, que suma otros seis millones en obras correspondientes al Ribeira Atlántica. Además, están las mejoras que acomete la Xunta.

La contrapartida

Sin embargo, la contratación pública tiene una contrapartida que también ha motivado que diversas empresas que tradicionalmente participaban en los procesos de licitación hayan dejado de hacerlo, especialmente aquellas menos dimensionadas.

Son varios los empresarios barbanzanos que comentan que la ley que entró en vigor hace algo más de un año prima en gran medida el aspecto económico: «É unha poxa pura e dura, e nós non podemos competir».

La normativa favorece que haya mayor concurrencia de ofertas en cada proceso y, según exponen diversos profesionales del sector, en muchas ocasiones se hacen reducciones sobre el presupuesto de salida que califican de temerarias: «Cando o que se valora é o prezo non che queda máis alternativa, por iso veñen moitas empresas tirando á baixa», manifiesta el dueño de una compañía radicada en la zona.

Desde una compañía de Ribeira subrayan: «Nós non somos capaces de chegar a estas ofertas. As grandes reducións que hai fano bastante difícil». En cada proceso de contratación se libra una importante pugna y al examinar las ofertas resulta fácil encontrar que concurren compañías llegadas de los más diversos puntos del territorio español.

Para actuaciones cuya inversión no llega a los 50.000 euros pueden tramitar sus propuestas hasta una decena de empresas. El aumento de la inversión a realizar dispara la participación y, en muchos casos, son grandes firmas las que optan a las licitaciones. Es ahí donde a las pequeñas les resulta más difícil intervenir, dado que disponen de menor margen de maniobra para cuadrar sus cuentas.

Manuel Rivas, gerente de una firma de A Pobra: «Imos moi apertados porque existe moita competencia»

El gerente de una firma de A Pobra, Manuel Rivas, reconoce que hacerse con obras en el ámbito público se ha puesto cuesta arriba: «Imos moi apertados porque existe moita competencia». Su compañía lleva a cabo actualmente diversas actuaciones en la zona y posee una amplia trayectoria en el sector. Cuando se le pregunta por las denominadas bajas temerarias con respecto a los presupuestos de licitación, subraya: «Toda a vida as houbo».

Reconoce que la cuestión económica ha cobrado una importancia decisiva y que a veces entran en juego otros factores, como tener que depender de terceras empresas para llevar a cabo una intervención.

Manuel Rivas constata que ahora son muchas más las propuestas que concurren en cada proceso e indica: «Nós tamén presentamos ofertas fóra da bisbarra. Imos onde sae traballo». Afirma que mantiene la misma plantilla desde la recesión económica y manifiesta que «non hai persoal especializado para a construción».

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