A Coruña lidera la producción forestal de Galicia por el peso del eucalipto

En la provincia, esta especie ha ido ganando terreno a lo largo de las últimas décadas en relación al pino


santiago / la voz

A Coruña es la provincia que lidera la producción de madera en Galicia gracias al elevado peso que ha ido ganando el eucalipto, justo lo contrario que le sucede al pino, que ha ido cediendo terreno a lo largo de las últimas décadas. Aunque el área con mayor producción es A Mariña lucense, con 1,45 millones de metros cúbicos -el 82 % eucalipto-, hay dos distritos forestales en A Coruña que le siguen muy de cerca y que contribuyen al liderazgo de la provincia. Se trata de toda la zona de Ferrol y Ortegal, y la demarcación que engloba a Bergantiños y As Mariñas Coruñesas, distritos, ambos, en los que las cortas de madera superan los 2,7 millones de metros cúbicos. Si se suman el área de Compostela y todas la comarcas que la rodean, el volumen se eleva hasta los 3,7 millones, de los que más del 70 % se corresponden con la madera de eucalipto.

Según los últimos datos actualizados por la Asociación Forestal de Galicia (AFG), los propietarios forestales de la provincia obtuvieron por la venta de madera el pasado año unos 142 millones de euros, el equivalente a algo más de la mitad de lo facturado en el conjunto de Galicia. «A Coruña es la que menos montes vecinales tiene, y en la que más pequeños son; pero por otro lado, también es la que tiene una mayor proporción de monte particular familiar», explica Juan Picos, ingeniero forestal y profesor de la Universidad de Vigo. Si se analizan los diferentes eslabones de la cadena, de las cuatro provincias, la de A Coruña es la que tiene más empresas en los diferentes subsectores de la industria. De hecho, es la que cuenta con más empleo en aserrado, tablero y mueble, y la que cuenta con más energía térmica generada con biomasa.

En pino lidera Lugo

En pasta lidera el ránking Pontevedra, lógicamente por el peso que tiene Ence. A diferencia de lo que sucede con el eucalipto, donde A Coruña es líder, en madera de pino está en cabeza Lugo, con 1,8 millones de metros cúbicos cortados, una cantidad que duplica a la de la provincia coruñesa. Esta gran diferencia tiene que ver con el pino insigne, sobre todo en las comarcas de Terra Chá y de Sarria, porque en lo que concierne al pino del país, A Coruña es la provincia con un mayor volumen de corta, tal y como reflejan los datos de la Asociación Forestal de Galicia.

La cadena de valor del monte gallego sostiene un volumen de negocio de 2.200 millones, según los datos que maneja la Axencia da Industria Forestal (Xera) de la Xunta. El volumen de madera cortada en Galicia supera los 8,5 millones de metros cúbicos y la exportación genera unos 800 millones. De ellas, un 56 % tienen como destino países de la zona euro, un 22% va a otros países europeos y el 22% restante se reparte, en proporciones similares, entre América, Asia y África.

En el norte de la comunidad gallega se concentra la cuarta parte de toda la producción de madera de España, según los datos que maneja la AFG. Solo durante el pasado año, los dueños privados de monte en Galicia obtuvieron por la corta y venta de eucalipto casi 205 millones de euros, ingresos localizados en un 89 % en A Coruña y Lugo.

Diferencias

La producción de pino en el monte generó retribuciones a los propietarios particulares por valor de 73,6 millones, con mucho mayor peso (76 %) para las dos provincias del norte. Contabilizando todas las especies, los dueños de A Coruña y Lugo acaparan algo más del 85 % de todas las ventas de madera en origen; Pontevedra representa el 11 % y, en último lugar se encuentra Ourense, con el 2,4 %, la zona de Galicia más abandonada. Esto traza un mapa completamente desequilibrado en una comunidad que constituye una potencia forestal, la primera del Estado, pero que tiene infrautilizada más de un 30 % de su superficie forestal.

 Ana Oróns, portavoz de los aserraderos y rematantes de toda Galicia.

Está al frente de la agrupación que representa los intereses de las empresas de aserradores y rematantes. Ana Oróns conoce al detalle la realidad del sector en la provincia coruñesa. «Realmente, una parte de los factores que nos están afectando son propios de una economía globalizada, que nos debe hacer pensar en buscar otras alternativas de producción, apostar por productos de mayor añadido y, por lo tanto, promover una gestión forestal sostenible que proporcione madera de calidad y en cantidad», explica.

A su juicio, la clave para actuar a corto y medio plazo es disponer de madera de calidad y en cantidad suficiente. Ana Oróns apuesta por diversificar la producción de los aserraderos y por fabricar productos de madera de mayor valor añadido que los envases y los palets. «Hay que tener en cuenta que entre el 70 y el 80 % de los aserraderos gallegos se dedican a la fabricación de este tipo de productos: tenemos ejemplos de aserraderos que en los últimos años han apostado por diversificar y abrir mercados y no están notando esta ralentización económica. Si queremos lograr mayor valor añadido en eucalipto o pino, o en cualquier otra especie, es necesario tener materia prima que garantice un suministro sostenido. Capacidad industrial tenemos, también conocimiento de cómo trabajar, y eficiencia en el uso de los recursos también», precisa.

 José Carballo es también director general de Finsa, cuya sede está en Santiago

Desde hace relativamente poco tiempo, la Fundación Arume, impulsada por toda la cadena de valor de la madera, tiene el propósito de revertir el retroceso del pino en Galicia sin entrar en lucha con otras especies. Al frente de esta iniciativa, como presidente, está José Carballo, que es el director general de Finsa. «Tenemos el propósito de poner todos los medios para que los propietarios forestales y los inversores consigan más ingresos con las coníferas», sostiene el responsable de la fundación. Un objetivo que se logra, según explica, actuando sobre cuatro ejes estratégicos que abarcan a todos los eslabones: el precio, la genética, la formación y la restauración ambiental de los montes. «Desde el 1 de julio, la industria de aserrío de Galicia paga 100 euros tonelada la madera de calidad de pino; es de justicia para los propietarios que han invertido en calidad, y una motivación», explica José Carballo. A esto se suma que todos los viveros que forman parte de Arume se han comprometido a comercializar solo material controlado de la máxima calidad, con etiqueta azul. El objetivo es ofrecer la mejor genética en coníferas del sur de Europa, resistente al nematodo.

«Queremos alinear toda la actividad formativa que existe en Galicia con las necesidades reales de las empresas de la cadena gallega», explica.

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