Dejar la medicación

Emilio Sanmamed
Emilio Sanmamed LIJA Y TERCIOPELO

BARBANZA

16 oct 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Me comentó ayer un amigo que lleva cuatro años tomando ansiolíticos, Trankimazín 2 miligramos -la dosis comercializada más alta- y que ya no le hacen nada. «Emilio, ni duermo». Me cuenta que tuvo una mala experiencia en el trabajo, eso fue lo que le hizo empezar a tomarlo. «¿Y ahora qué tal te va en el curro?» Ahora le iba bien, incluso muy bien.

Imaginen entonces que se hacen un esguince en el tobillo. Las primeras semanas para caminar necesitarán unas muletas, es normal. Imaginen que siguen utilizando las muletas, aunque el pie ya no les duela. Y en un último ejercicio de imaginación, imaginen que se acostumbran tanto a las muletas aún estando sanos que cambian su patrón de movimiento para seguir llevándolas.

El uso de benzodiacepinas (Trankimazín, Lorazepam, Rivotril…) a largo plazo, especialmente más de un año, provoca déficits cognitivos y de memoria. En muchos casos se convierten en la muleta que no necesita y que varía su manera de andar, de pensar. Lo alentador es que una vez que se dejan, la mayoría de pacientes recuperarán a niveles casi basales sus habilidades intelectuales a los seis meses.