Richi Cores: «Antes de cada revisión en el cardiólogo pensaba si tendría que dejar el triatlón»

Un año después de recibir el alta definitiva tras superar dos operaciones de corazón, el ribeirense alzó el Campeonato de España en la categoría de 25 a 29 años

Ricardo Cores, Richi, (Ribeira, 1992), viene de morder la medalla de oro en el Campeonato de España de Triatlón en la categoría de 25 a 29 años. Tras una vida atado al fútbol, fue hace un lustro que cambió las botas de tacos por las zapatillas de correr. Ni una cardiopatía congénita que le obligó a pasar dos veces por quirófano ha frenado sus ganas de comerse el mundo. La primera gran recompensa la logró el sábado en Pontevedra. Y todo apunta a que no será la última.

-Felicidades. Me imagino que la prueba le salió perfecta.

-La verdad es que en mi categoría, de 25 a 29 años, estuve todo el tiempo delante. Al ser una contrarreloj tuve que tirar de referencias, pero me vi bien.

-No hace demasiado que comenzó en el triatlón.

-Pues este es mi quinto año. Lo seguía en la televisión y en redes. Cuando me aburrí del fútbol decidí probar, quería algo nuevo.

-Son dos mundos completamente diferentes.

-A nivel físico es mucho más exigente el triatlón, te requiere un entrenamiento más completo. En el fútbol necesitas otras capacidades que en triatlón no son tan importantes.

-En estos cinco años, ¿cómo ha sido su evolución?

-Del primer año al segundo mejoré muy rápido, sobre todo en la carrera a pie. En la natación y en la bicicleta me costaba un poco más. Voy yendo poco a poco. No se puede descuidar ninguna porque si fallas en una de las tres te hace perder un montón de puestos.

-La gente que ha empezado en este mundo reconoce que es como una droga.

-Engancha mucho, sobre todo cuando ves que llegas a un plano competitivo. Da igual el nivel, sea para ir a una prueba nacional o a un campeonato gallego. Siempre quieres más. La élite está lejos, pero entrenas para competir a tu nivel. ¿Por qué no voy a entrar algún día en un campeonato de España élite? Eso sí, aún me queda mucho por nadar.

-¿Es la disciplina más difícil?

-En el sector natación, contra rivales de nivel, te pueden meter tres o cuatro minutos de distancia.

-Me imagino que requiere una técnica bastante depurada.

-Sí, dependes mucho de eso. Es más fácil si empiezas de joven y tienes una base, pero para meterse en triatlón nunca es tarde. Si le dedicas horas, mejoras, aunque tardes más o menos.

-Usted también dejó el Natación Ribeira para recalar en el Boiro.

-Son decisiones personales de cada uno. En mi caso me decanté por los objetivos de cada club. En Boiro eran más ambiciosos, querían pelear por ascender en las ligas. En Ribeira esas metas desaparecieron. Si no tienes gente que quiera competir esas pruebas... Los objetivos al final los marcan los deportistas que tengas en el club.

-La de Pontevedra fue su primera gran gesta. ¿Qué tiene en mente para el futuro?

-Fue mi primer podio en triatlón en una prueba individual. Ahora tengo que sentarme con mi entrenador, Juan Carlos Brión, y planear qué queremos hacer. Tengo varias cosas en mente, pero todavía es pronto.

Quiero correr una prueba de distancia Iron Man. Igual para el año ya se cumple»

-¿No tiene ningún sueño?

-Quiero correr una prueba de distancia Iron Man. Igual para el año ya se cumple, que son 3.800 metros de natación, 180 kilómetros de bicicleta y 42 a pie.

-¿Se ve capacitado?

-Este año debuté en el Mundial de larga distancia, que también se celebró en Pontevedra y que era un poco menor. Pero antes tengo que ver los objetivos del equipo y mirar si es compatible.

-¿Qué se piensa cuándo todavía quedan un centenar de kilómetros para terminar una prueba?

-En mi caso, lo primero que dije fue: para el año voy a hacer una distancia Iron Man. Tuve la suerte de que todo coincidió muy bien, las calles de Pontevedra estaban a reventar y había un ambientazo. Eso te motiva y te lo hace más fácil.

-¿Y qué tal va con sus problemas de salud?

-Pues muy bien. Me dieron el alta definitiva hace un año, lo único que me dijeron es que me cansaría más rápido. Antes de cada revisión en el cardiólogo pensaba si tendría que dejar el triatlón. Ahora que nadie me lo quite.

El desafío más solidario y humano

j.m. jamardo
El joven se propuso llegar a los 1.000 euros para donar a la Fundación Menudos Corazones.
El joven se propuso llegar a los 1.000 euros para donar a la Fundación Menudos Corazones.

Ricardo Cores recauda fondos para una fundación relacionada con el corazón

Ricardo Cores Vázquez (Ribeira, 1992) es un auténtico luchador. Sus principios fueron como la mayoría de los jóvenes, el fútbol. Defendió las elásticas de Sálvora, Oleiros y Aguiño. Sin embargo, no le llenaba. Desde hace tiempo sentía curiosidad por el triatlón. Lo veía en la televisión y era una modalidad a la que le tenía ganas. Comenzó hace un año en la sección del Natación Ribeira y ya no hay quien lo apee. Hasta ahora ha disputado cuatro pruebas de las que está muy contento con el resultado.

Pero la vida no es fácil para este joven ribeirense. Tiene que compartir sus estudios con el deporte y una enfermedad. A sus 23 años ya lleva dos intervenciones de corazón debido a una cardiopatía congénita. Esta situación le llevó a conocer la Fundación Menudos Corazones, que se dedica a ayudar a niños que padecen la misma dolencia. Esta entidad desarrolla sus actividades asistenciales en hospitales de Madrid.

Seguir leyendo

Votación
9 votos
Comentarios

Richi Cores: «Antes de cada revisión en el cardiólogo pensaba si tendría que dejar el triatlón»