Pánico al espóiler

Emilio Sanmamed
Emilio Sanmamed LIJA Y TERCIOPELO

BARBANZA

11 sep 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Dicen los pergaminos que una tarde de 1994 al cantante de Nirvana, Kurt Cobain, le desvelaron el final de Juego de tronos y se lo tomó regular. El músico de ojos esmeralda cogió la escopeta en vez de la guitarra y se voló la cabeza. Lo siento si así os hago un espóiler de la seguramente próxima película del roquero de Seattle, con Justin Bieber haciendo de Kurt.

En 1994 nos pasábamos los recreos del lunes contándonos las películas que habíamos visto el finde. Cuanto más detalles nos dábamos, mejor. El que había visto Pesadilla en Elm Street era poco menos que un juglar: «… y cuando ella se está bañando ¡aparece la mano de Freddy Krueger en la bañera y la corta en diez!» Exclamaciones, aplausos… nos colocábamos en torno al que narraba la película y no es solo que no nos molestara que nos desvelara el desenlace, es que queríamos saberlo todo.

Este actual pánico al espóiler es el signo de los tiempos. La forma, en cierto modo, ya no importa, o importa mucho menos que la sorpresa. Y la sorpresa camina a veces por la delicada línea entre lo brillante y lo ridículo, es una moneda al aire. Cuando leí la Ilíada ya sabía que Aquiles moría, cuando vi El señor de los anillos sabía que Golum cae con el anillo en el Amon Amarth y los disfruté como un loco.