Jardines de piedra y hierro que reivindican en Nebra la Galicia rural

Javier Expósito, creador del Museo do Gravado de Artes, ha convertido el exterior de su casa en un recinto expositivo

A. G.
Ribeira / La Voz

La vida del abogado noiés Javier Expósito siempre ha estado ligada al arte. El fundador del Museo do Gravado de Artes ha reunido durante toda su trayectoria un importante número de estampas de reputados artistas, lo que le ha permitido formar la colección más extensa de Europa.

La cantidad de obras que alberga la sala de Artes es tan impresionante que, incluso, varias ciudades han llegado a interesarse en su contenido. Por ello, y por el temor a que su colección se deteriore o extravíe, firmó un comodato con el Concello de Ribeira que asegurará que su obra permanezca para siempre en Galicia.

La reivindicación del mundo rural y de la tradición es una constante en la trayectoria de este coleccionista: «Viajar tanto me ha hecho apreciar lo que tenemos aquí, y por ello quiero darle valor a nuestra historia». Su casa es un ejemplo más de la manifestación artística de la cultura popular. Explica que esta vivienda, localizada en Nebra, es la más antigua del lugar, pues data del siglo XIV. Al igual que sucede con la enorme colección de Artes, desde que Expósito se ha hecho con la propiedad, el número de obras no ha parado crecer. En sus jardines, repletos de esculturas, homenajea al mundo celta, sus leyendas y simbología.

La temática

Autores como Juan Cabeza o Félix Gil han sido los encargados de dotar de misticismo el exterior de su hogar. Las siluetas que pueden verse son representaciones de imágenes que se encuentran en libros y museos dedicados al estudio celta, no solo en Galicia, si no también en otras comunidades, como Gales o la Bretaña francesa.

Aunque la temática celta sea la predominante en estos peculiares jardines, en ellos también hay otro tipo de figuras. Expósito, admirador de Stephen Hawking, encargó para el lugar representaciones de sus teorías: «Todas estas figuras están sacadas de los libros del científico; su visión sobre el universo, la teoría del cosmos».

La inspiración de Javier Expósito para crear esta colección nació a raíz de una visita que efectuó hace ya unos años a una villa italiana, cuyo jardín estaba repleto de estatuas: «Desde que contemplé ese lugar supe que tenía que hacer algo así en mi casa».

Las figuras de Emilio Mariño fueron las primeras en ir ocupando el jardín, hace 25 años. Desde entonces, Javier Expósito no ha dejado de encargar todas las piezas que ahora lucen en su hogar: «Coventina y Briganta son dos diosas celtas cuya reproducción también me gustaría tener en este jardín de Nebra».

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