Quizás no se repita en la historia de Ribeira un fenómeno deportivo como el que se ha vivido con Ana Peleteiro. Desde la frontera entre Fondevila y Cruxeiras hasta el oro y el récord de España logrados en el Campeonato de Europa de Glasgow. Ese ha sido el camino que ha recorrido una ribeirense que todo hace presagiar que los mejores capítulos de su carrera están aún por escribirse.

Con todos estos ingredientes, Ana Peleteiro recibió esta noche un nuevo homenaje por parte de los vecinos que la vieron nacer, crecer y triunfar. La atleta colapsó la plaza del Concello de Ribeira, donde los más pequeños se hacían hueco entre sus familias y la multitud para ver con sus propios ojos a esa joven que ha llevado el nombre de su localidad por un mundo que se está comiendo a bocados.

«Sentir o apoio da túa xente e a calor dos ribeirenses agradécese moitísimo. Isto tamén fai falla para conseguir grandes cousas», reconoció la campeona de Europa ante una plaza que rompió en aplausos. Aunque siempre creyó en sus posibilidades para conseguir ese oro continental y destrozar el récord nacional, desveló que una lesión estuvo cerca de truncar toda su preparación. Después de dos semanas parada, donde las dudas la atenazaron, llegó a Glasgow convencida de que todavía podía mostrar su mejor versión: «Pensei que non ía a chegar, pero o meu adestrador decíame que todo pasa por algo. Se non fora por esa lesión seguramente hoxe non estaría aquí celebrando esta medalla. As dificultades son as que nos fan crecer, non só no deporte, senón tamén na vida real. Cando nos superamos é cando o ser humano demostra o forte que é».

Pero lejos de la gloria y de los podios, Peleteiro tenía claro que sí algo quería del acto de esta noche era para «que non vos quededes só coa medalla, senón co esforzo que hai detrás. Sobrepoñerme a unha lesión que me pudo deixar fora de competición case un ano foi o que me fai aínda máis forte». Tras recordar la labor del equipo de atletismo de Ribeira, animó a los presentes a unirse a este deporte: «Se vos esforzades podedes conseguir grandes cousas».

Antes de cerrar su intervención y de que los fuegos de artificio iluminaran la noche en Santa Uxía, Peleteiro agradeció a todos su presencia en la plaza. Aprovechó también para enviar un deseo: «Espero que dentro duns meses volvamos a vernos». En medio de los aplausos, segundos antes de que comenzara el estallido de los fuegos de artificio, una cosa quedó bien clara. Lo mejor de Ana Peleteiro está todavía por llegar. 

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Ribeira se rinde a Ana Peleteiro