Una cofradía con espíritu solidario

El pósito de Noia puso en marcha hace dos años un servicio de promoción social para ayudar a las personas de la entidad con problemas de exclusión y económicos


La crisis económica de los últimos años dejó tocada a mucha gente. Numerosos colectivos se vieron inmersos en procesos que afectaron socialmente a personas que de tener una vida cómoda a pasarlo realmente mal. Uno de los sectores afectados fue el marinero. En Noia, a pesar de que el marisqueo es la principal fuente de ingresos del municipio, hubo y hay, familias que continúan con el agua al cuello. Los responsables de la cofradía al ver que había muchos problemas entre los socios decidieron poner en marcha un servicio de promoción social para aquellas personas que más lo necesitasen.

El servicio echó a andar hace unos dos años y se pusieron en marcha programas de apoyo dirigidos de forma específica a los asociados, empleados o familias inmersas en situaciones de mayor vulnerabilidad y en riesgo de caída en exclusión social.

Adelo Freire, secretario de la entidad marinera, destacó que estos programas facilitan la inmersión en contextos de igualdad de oportunidades, favoreciendo la integración de los afiliados a la entidad y de sus familias.

Jóvenes y mujeres

El portavoz del pósito indicó que en los dos años que lleva en marcha el servicio se han atendido a más de doscientas personas a las que se le dio asesoramiento y también formación con especial atención a colectivos más desfavorecidos como desempleados, parados de larga duración y también para jóvenes y mujeres que desean integrarse en el colectivo de mariscadores.

Los empleados de la cofradía son los responsables de atender este servicio. Según Adelo Freire, son numerosas las visitas que reciben en busca de ayuda, «cada ano superamos as cen persoas. Quedamos sorprendidos polo tipo de xente que ven e as peticións. Notamos a presenza de moitas aboas que acoden a interesarse polos seus netos para que lle busquemos un traballo».

Desde la puesta en marcha de esta iniciativa han conseguido que alrededor de 150 personas estén faenando en aguas de la ría de Muros-Noia tanto a pie como a flote. En este sentido, «o que facemos e orientalos e axudalos para que fagan os cursiños correspondentes para poder acadar os permisos necesarios».

La cofradía de Noia fue la primera de Galicia que se acreditó para poder formar a la gente y todos los años organizan diversos cursos para conseguir las titulaciones necesarias para poder mariscar o embarcarse.

El secretario de la entidad destacó que había familias enteras en el paro y en la actualidad algún miembro está trabajando, «En algunhas casas hoxe hai tres persoas co permiso de explotación».

Pero donde más se nota la labor social del pósito es en el empleo directo. Son muchas las personas que han conseguido un trabajo en la lonja en la época del marisqueo, «dende persoas con problemas económicos ata parados de longa duración e incluso persoas con discapacidade».

Las necesidades y penurias son muchas en una zona como la de la ría. Adelo Freire destacó que los tentáculos de la crisis son muy alargados y ellos tuvieron que ayudar a algún socio con la compra de material para poder salir a faenar. Los problemas matrimoniales también pasan por los despachos de la entidad y los embargos por lo que «si podemos, non lle damos as costas á xente que o está a pasar mal nese momento». De los fondos de la entidad también sale dinero para hacer frente a pagos de la Seguridad Social u otros organismos oficiales.

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