La transformación de un profesor en director

La Xunta ha creado un curso habilitador con el que se formará a la futura generación de responsables de centros


ribeira / la voz

La profesionalización en la educación es algo que no se ha limitado únicamente a los contenidos curriculares de las distintas asignaturas. Este curso, la Consellería de Educación ha estrenado un cambio que puede suponer un revulsivo en la forma en la que un profesor accede al cargo de director. Aquellos que estén interesados en hacerse con las riendas de un colegio o instituto tendrán que realizar un curso formativo.

En este sentido, si antes los candidatos a ese puesto tenían que elaborar un proyecto educativo para el centro -una hoja de ruta con los objetivos académicos y metodológicos a alcanzar- y contar con el apoyo de la mayoría del claustro, ahora, además, deberán enfrentarse a un programa de siete módulos y de 150 horas de formación en línea. Asimismo, los aspirantes deberán asistir a clases presenciales en Compostela que tendrán lugar fuera del horario lectivo.

Actualmente, la Xunta ha lanzado una oferta de 150 plazas para todo el territorio gallego, ampliables en caso de alta demanda, y que en A Coruña se corresponden con un total de 50 asientos.

Nuevos valores

¿Y qué es lo que tiene que estudiar alguien para ser director? Lejos de lo curioso que puede resultar entre el alumnado el hecho de imaginarse a su tutor haciendo un examen, lo cierto es que los contenidos están perfectamente adaptados a las labores que deberán desempeñar y que, en muchas ocasiones, distan de ser un sueño dorado para los profesionales de la enseñanza.

Entre los distintos conocimientos que deben asimilar los participantes en estas sesiones formativas se encuentran aspectos puramente organizativos y administrativos como la gestión de recursos y personal o la normativa que afecta a los centros educativos. También puede apreciarse la huella de los nuevos tiempos, pues los futuros directores aprenden, por ejemplo, a como promocionar su colegio y la imagen institucional que proyecta.

Asimismo, se han introducido conceptos derivados de la vanguardia pedagógica como la utilización de los mecanismos de resolución de conflictos y la mediación, así como el correcto dominio de las habilidades emocionales. Se trata de áreas que hasta el momento solo venían trabajando los centros por su propia iniciativa.

Mirar a Europa

La profesionalización de los cargos directivos encuentra su reflejo en experiencias europeas, tal y como se desprende del apartado relativo al liderazgo. Con gran influencia del sistema anglosajón, la Xunta ha incluido en este programa un análisis de las principales tendencias para dirigir un centro educativo de forma más eficaz.

El uso y desarrollo de las nuevas tecnologías en las aulas es, con toda probabilidad, uno de los puntos más importantes del programa y la gran materia pendiente en el proceso de trasvase generacional de estos cargos y en la evolución de la manera en que se imparte clase.

El nuevo sistema irrumpe con buena acogida entre algunos equipos de la comarca

Para Mercedes Cereijo, este es su primer curso como directora del CEIP de Outes, después de haberlo sido en otro centro de menores dimensiones, el Emilio de Navasqüés. Ese paso y experiencia fue vital para que este año todo vaya rodado, por eso indica: «Creo que todo o profesorado debería pasar nalgún momento polo equipo directivo». Cereijo supo del nuevo curso habilitador tras haber contactado con Educación para saber si tenía que realizarlo -no afecta a directores con mandato en vigor o que deseen renovarlo- y además de verlo con buenos ojos va más allá: «Sería positivo que se dese unha formación continua».

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