Héctor Castro: «La última luz que se apaga en un pueblo siempre es la de la botica, es el servicio que más aguanta de todos»


Héctor Castro preside el Colegio de Farmacéuticos de A Coruña y alerta sobre los problemas de aguantar en las zonas rurales, donde el servicio es casi imprescindible, y la crisis derivada de la bajada del precio de los medicamentos, sobre la que asegura que está provocando el problema más temido para los farmacéuticos: el desabastecimiento de fármacos.

-En Ortigueira hay una farmacia para menos de mil habitantes...

-Claro, esas cifras tenían sentido cuando el censo de ese municipio era mucho mayor, pero se ha ido despoblando y seguimos manteniendo el mismo servicio. Normalmente la última luz que se apaga en un pueblo siempre es la de la botica, es el servicio que más aguanta de todos. Se van los bancos, se van los ultramarinos, pero ahí sigue la farmacia. Aguanta hasta que es totalmente inviable. Galicia solo crece alrededor de las ciudades, por eso la otra cara de la moneda está en Ames, Narón, Culleredo y Oleiros, por ejemplo, donde hacen falta más. El reparto de los despachos se regula no solo en función de la distancia entre las farmacias, también por la densidad de población.

-Para esas zonas habrá más aperturas gracias al concurso...

-Así es, aunque esas aperturas son un poco controvertidas, porque tal vez se necesitase más redistribuir las que ya hay y no crear nuevas abocando a las que ya están en funcionamiento a quedarse en una situación muy delicada.

-¿Se podrían hacer traslados?

-Una farmacia se puede trasladar siempre dentro del municipio en el que se ha concedido la licencia. Nosotros en la próxima ley de ordenación farmacéutica, que está pendiente de publicación, hemos intentado trabajar con la Xunta para que se produzca una reorganización y las que estén en zonas que han perdido población se puedan mover a un espacio donde puedan ser viables y dar un servicio público que es fundamental, porque el farmacéutico es el sanitario que está más cerca de los pacientes las 24 hora del día. La media que tenemos en la provincia suele ser suficiente para que puedan seguir con su labor, algo que permite que el 99 % de la población disponga de una en el municipio en el que reside y esto no sucede en sistemas de otros países, donde prima la rentabilidad y solo se abren donde hay un número de clientes importante.

-¿Con qué otro problema lidian?

-La bajada de precios, los márgenes económicos son cada vez más pequeños. Esto genera problemas graves, como es el desabastecimiento de medicamentos. Ya no podemos conseguir algunos fármacos y hasta se han tenido que cambiar tratamientos por ello. Hasta vienen a recomprarlos de otros países por lo baratos que son aquí.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Héctor Castro: «La última luz que se apaga en un pueblo siempre es la de la botica, es el servicio que más aguanta de todos»