El futuro de la atención social europea

antón parada RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

DANI GESTOSO

Seis jóvenes estuvieron integradas en un centro de artes marciales de Oxford que ayuda a niños con problemas, residencias de mayores o casas para mujeres maltratadas

09 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Posiblemente conozcan a alguien que ha participado en un Erasmus, que les habrá hablado de una experiencia inolvidable perfecta para crecer como persona mientras viajas y conoces lugares y gente nueva. No obstante, si hablamos del proyecto de prácticas de formación profesional europeo del instituto rianxeiro Félix Muriel -un exigente programa en el que solo participan 12 centros gallegos- a eso hay que añadirle ingredientes como haber estado ayudando a niños con trastornos, mujeres maltratadas, personas con diversidad funcional e incluso haberse sacado su primer cinturón de karateca.

Estas son algunas de las experiencias de seis chicas que se titularon en el ciclo de Atención Sociosanitaria de este centro educativo barbanzano y que participaron en la primera fase de una iniciativa que las ha llevado a conocer cómo se trabaja en este ámbito en Reino Unido, Italia y otros países. Tras haber comprobado de primera mano la vanguardia de lo social en Europa, relataron sus vivencias durante tres meses y medio y cómo estas han influido a la hora de dibujar su futuro profesional.

Ayudar con el kimono

«Cambioume a vida por completo e a dirección que ía tomar nela», así resume su paso por Oxford la catoirense Aida Sabarís, donde estuvo trabajando en una escuela de artes marciales que ayuda a personas con diversidad funcional, junto a la boirense Cristina Costoya y a la vilagarciana Andrea Herbón. «O mellor de todo foron os intercambios culturais nos que participamos un grupo dunhas 50 persoas e os proxectos que realizamos co centro», explicó Sabarís que quiere especializarse en la diversidad funcional.