«Non podemos coidar as praias para que os furtivos veñan saquealas»

Los patrones mayores de A Pobra, Rianxo y Cabo unen fuerzas para que se endurezca la lucha contra el marisqueo ilegal


ribeira / la voz

Impotentes ante la acción indiscriminada de los furtivos y la escasez de medios para combatirlos, los patrones mayores de Cabo de Cruz, José Manuel Pérez; Rianxo, Miguel Ángel Iglesias, y A Pobra, Enrique Maceiras, han decidido hacer un frente común para instar a la Administración autonómica a intensificar la lucha contra el marisqueo ilegal. Reclaman mayor presencia de los Guardapescas y de la Policía Autonómica: «Non podemos coidar as praias para que os furtivos veñan saquealas».

Es la declaración unánime de los dirigentes, precisamente en una época, la navideña, en la que la actividad de quienes extraen el bivalvo de forma ilícita se ha intensificado.

Aseguran que los esfuerzos de los productores por reservar el marisco de mejor calidad para el período en el que alcanza mayor cotización caen en saco roto, porque una buena parte del producto acaba vendiéndose fuera de los cauces autorizados: «Ao final, os que máis se lucran son os furtivos», sentenciaba ayer Miguel Ángel Iglesias.

El dirigente de Rianxo precisó: «Estannos arrasando tres praias que tiñamos reservadas para que o bivalvo medrara algo máis, pero están levando todo. Tanto o comercializable como o pequeno».

Más agresivos

Los patrones mayores acordaron hacer un llamamiento a la Consellería do Mar durante una reunión celebrada el pasado lunes: «Intentamos facer algo para revertir a situación», indicó el responsable de Cabo de Cruz.

José Manuel Pérez sentenció que la retirada de bivalvo de sus concesiones «aféctanos unha barbaridade», al tiempo que matizó que los furtivos son cada vez más agresivos. Los enfrentamientos entre los guardas rurales de Cabo de Cruz y quienes faenan ilegalmente son constantes, pero ningún lugar está a salvo. El último incidente se produjo el pasado domingo, cuando la Policía Local de Rianxo detuvo a un furtivo acusado de agredir a los agentes.

Policías locales o Guardia Civil colaboran en la lucha contra los que extraen el bivalvo sin autorización, pero los patrones mayores insisten en que es insuficiente. Asimismo, explican que estos cuerpos del orden deben atender otras obligaciones y no pueden dedicarse de lleno a esta labor.

El responsable de la cofradía de A Pobra, Enrique Maceiras, comentó que en las concesiones que administra la entidad no hay ahora demasiados ilegales: «Porque tampouco temos moito produto, pero este é un problema que non nos abandona».

Maceiras también puso en cuestión la escasa efectividad de las órdenes de alejamiento que se les imponen: «Cando lles prohiben ir a unha praia van a outra. Eles, sen traballar non quedan». El responsable pobrense aseguró que es en estos tres arenales de la ría de Arousa donde el fenómeno se da con mayor intensidad.

Especialmente delicada es la situación en Cabo de Cruz. Los propios vigilantes del pósito reconocen que controlar las concesiones es una misión prácticamente imposible porque la extensión es muy amplia.

Entre el domingo y el lunes, los guardas rurales del pósito de Cabo lograron recuperar una treintena de kilos de bivalvo. Los vigilantes saben que se trata de una mínima cantidad de lo que sale de los arenales, al tiempo que explican las limitaciones que tienen para hacer su trabajo.

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