El Concello defiende que el vaciado del pazo de Goiáns era esencial y obligatorio

El alcalde califica de disparate el informe que pone en tela de juicio la intervención en el edificio nobiliario


Ribeira / La Voz

Las reacciones a un informe técnico en el que se cuestiona la intervención realizada en el pazo de Goiáns hace unos meses como paso previo a las obras de rehabilitación del inmueble principal y de la torre no se han hecho esperar. El alcalde de Boiro, Juan José Dieste, se reunió ayer mismo con el arquitecto que redactó el proyecto y el experto que realizó el seguimiento arqueológico y su conclusión es clara y meridiana: el vaciado realizado en el inmueble era esencial y obligatorio.

En primer lugar, Dieste matizó que en el Concello no hay constancia del referido estudio y que no se trata de un informe oficial, por lo tanto pone en entredicho su rigurosidad. En cuanto a los pasos que se han dado para ejecutar la esperada rehabilitación del edificio nobiliario insistió en que «se ha seguido el procedimiento en tiempo y forma, es el correcto tanto desde el punto de vista técnico como administrativo». Añadió que en todo momento se atendieron las directrices de Patrimonio con respecto a la intervención en el pazo y que fue la propia Administración autonómica la que ordenó el vaciado del inmueble.

Estudios técnicos

De hecho, el regidor apuntó que este aspecto es «esencial, es fundamental realizar el vaciado para poder hacer los estudios históricos y arqueológicos necesarios para redactar el proyecto. Tanto legalmente como técnicamente es obligatorio hacerlo para poder valorar el estado de los suelos, las paredes y la estructura», tal y como exigió Patrimonio.

En este sentido, Dieste se refirió a las vigas, puesto que el informe técnico cuestionaba su retirada porque, aparentemente, se encontraban en buen estado. El alcalde boirense explica al respecto que se retiraron, precisamente, para conservar la estructura del edificio. Señaló que las vigas tenían una dimensión y un peso que comprometían la estabilidad de las paredes ya que, una vez retirada la cubierta, podían «producir un apalancamiento y tirar los muros». E insistió: «Patrimonio ordenó la retirada de la estructura de la cubierta y de los forjados de madera».

A modo de conclusión, el regidor apuntó que los trabajos realizados se llevaron a cabo «siguiendo los criterios de intervención propios para este tipo de bienes catalogados y con la autorización y supervisión de Patrimonio». Asimismo, indicó que se hizo el vaciado del edificio lo antes posible porque si lo que quedaba de la cubierta siguiera en su sitio probablemente a estas alturas las paredes también se habrían venido abajo.

Con respecto a los plazos, Dieste añadió que se ha actuado con la mayor diligencia para iniciar cuanto antes la rehabilitación del pazo de Goiáns: «Los plazos no dan para más. El retraso que hay es mínimo con respecto a otros proyectos de este tipo».

Visita al inmueble

Luego, volvió a insistir en que la actuación realizada entre febrero y marzo de este año era esencial y añadió que en ningún caso puede decirse que resultó contraproducente porque «se hizo lo que había que hacer para garantizar la conservación del pazo».

Los técnicos municipales señalaron que no existe ninguna patología en las paredes que corrobore la tesis de que el vaciado ha contribuido a acelerar el deterioro del edificio nobiliario, y además ayer mismo personal del Concello realizó una visita al pazo para comprobar que no se habían producido nuevos desprendimientos de piedras.

Por su parte, tras ser consultado sobre la situación del expediente de Goiáns, Patrimonio no ha dado una respuesta aún.

Valoración subjetiva

En lo que respecta a la realización del informe que pone en tela de juicio la intervención realizada en Goiáns, Dieste fue muy duro al calificarlo como «un disparate». Tras valorarlo con los técnicos, concluyó que se trata de un documento «intencionado, lleno de subjetividad, ausente de profesionalidad y que muestra un total desconocimiento del procedimiento administrativo de este tipo de proyectos».

Por su parte, Boiro Novo reaccionó a lo publicado sobre la situación del pazo de Goiáns mostrando su «profunda preocupación» por el «crítico» estado en el que se encuentra el inmueble y arremetiendo contra el gobierno local de Boiro, al que acusa de «incompetencia escandalosa, incapacidade e falta de iniciativa» para lograr de la Xunta y del Gobierno central financiación para iniciar la rehabilitación del edificio, tras ocho años en la alcaldía.

Cronología

Octubre del 2017: El Concello presenta el proyecto básico

Para ilustrar la agilidad con la que se está tramitando la obra del pazo, el alcalde explicó los pasos dados desde que hace un año se presentara el proyecto a Patrimonio.

Diciembre del 2017: Reunión de la comisión de Patrimonio

El 20 de diciembre del año pasado tuvo lugar la primera reunión de la comisión de Patrimonio para valorar la propuesta presentada por el Concello boirense.

Enero del 2018: Modificaciones en la propuesta planteada

Patrimonio pone objeciones a la actuación planteada, así que a principios de año se elabora un nuevo proyecto básico y un proyecto de vaciado del inmueble.

Febrero del 2018: Comienzan las obras de retirada de escombros

El último día de febrero dieron inicio los trabajos de vaciado, con la retirada de la cubierta y del escombro que invadía el edificio.

Agosto del 2018: Llega al Concello el proyecto definitivo

En verano se remitió el proyecto de rehabilitación definitivo y desde entonces se está trabajando en los pliegos para licitarlo.

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