Viva la demagogia

José Antonio Ventoso FOGUETES

BARBANZA

21 nov 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Solo soy un usuario continuo de los servicios hospitalarios de Barbanza. El hospital es la joya de la corona del Sergas que, junto al ISM, ha creado una tupida red de centros asistenciales como no hay en el resto de Galicia y España. Los enfermos olemos a hospital: la comida, los baños, las ropas, los médicos, todo huele a enfermedad, hasta las molestas moscas atacan aquí con más saña. No conozco enfermos preocupados por la comida, pero sí por la curación de la enfermedad y la pronta marcha a casa

La sorpresa fue mayúscula al enterarme de que miembros de la plataforma de defensa de la sanidad pública invitaron a un afamado cocinero, el señor Chicote, al hospital para criticar la calidad de la comida. Entonces surgieron interrogantes: ¿Mezclarán el menú de celíacos con el de cardíacos? ¿Los de enfermos pulmonares con los operados de cadera? ¿No tendrán dietista y darán de comer a eito? Pues no, le invitaron para criticar la calidad de los menús servidos, que no sabían bien, decía alguno, que no tenía el nivel de restaurante, mientras no dejaba de fumar. Y he aquí el cristo montado por el eccehomo, antes Chicote, ahora nasido para derribar las ingustisias culinarias.

El tal Chicote transmutado de honrado cocinero a periodista de investigación gracias a un máster de la Universidad Rey Juan Carlos no tiene ningún tipo de vergüenza a la hora de elaborar programas tremendistas en menos de 24 horas que pasan de la cámara al teatro de las teles (la imagen del señor Chicote persiguiendo por las playas de Ibiza a un pobre emigrante gritándole que le faltaba licencia para vender fruta en la playa es delirante y una copia cómica de los documentales de Michael Moore).